Como adjetivos, espumoso es ‘que tiene o hace mucha espuma’ y espumante (o espumeante) es ‘que tiene o forma espuma’, según el diccionario académico, por lo que puede emplearse uno u otro, con el matiz de la cantidad de espuma. Además, espumoso y espumante se pueden usar también como nombres referidos a un vino de esas características: degustar un espumoso, degustar un espumante.