De acuerdo con el Diccionario panhispánico de dudas, son válidas las dos opciones. En el caso de suricata, se usa como sustantivo epiceno masculino («Había un suricata», «Vimos un suricata macho/hembra) o como epiceno femenino («Había una suricata», «Vimos una suricata macho/hembra»), aunque es más habitual en femenino. Como se ve, como términos epicenos se emplean para nombrar tanto a machos como a hembras, pero, si se quiere concretar el sexo del referente, se pueden añadir los especificadores macho o hembra.
En cuanto a suricato, opción menos frecuente, esta misma obra señala que puede igualmente funcionar como epiceno masculino («Los suricatos son carnívoros», «Apareció un suricato macho/hembra»), pero también puede tener flexión de género, de manera que el masculino suricato se usa para referirse a la especie y a los animales machos, y el femenino suricata se emplea para las hembras: «Una suricata jugaba con las crías mientras un suricato excavaba el suelo».
Todas las opciones anteriores son igualmente válidas, pero conviene optar por una y mantener la coherencia durante todo el texto.