En efecto, en el lenguaje oral las abreviaturas deben ser leídas desarrolladas, es decir, «etc.» se lee «etcétera», «Sr.» se lee «señor», al igual que en las abreviaturas de su ejemplo debería haberse dicho las palabras completas.
Esto es uno de los aspectos que diferencia las abreviaturas de las siglas, ya que estas últimas sí pueden ser expresadas más que por sus formantes.



