La Fundación del Español Urgente recuerda que todos los pretextos son excusas pero que no todas las excusas son pretextos.
Un pretexto es 'una excusa falsa', 'una causa simulada que aparentemente se alega para hacer, o no hacer, algo'. Una excusa puede ser falsa o verdadera; 'es un motivo que se presenta como justificación para eludir una responsabilidad; pudiendo ser, o no, la justificación real de la disculpa'.
A pesar de esto, en los medios de comunicación encontramos frecuentemente frases como: «Una nueva ola de ataques se utiliza como falso pretexto para endurecer la represión», «Las mujeres eran traídas a España con el falso pretexto de un contrato laboral…» o «La oposición acusa al Gobierno de haber encontrado en la crisis la excusa perfecta para retrasar los planes de…».
Debe advertirse, sin embargo, que a tenor de las definiciones anteriores, en los dos primeros ejemplos la expresión falso pretexto es redundante (pues todos los pretextos son excusas falsas) y que, en el tercer ejemplo hubiera sido preferible emplear el término pretexto y no excusa (puesto que la palabra excusa deja abierta la posibilidad de que la crisis sea, en efecto, la causa real del retraso.).
La Fundéu BBVA recuerda que todos los pretextos son excusas falsas, mientras que las excusas pueden ser justificaciones reales o impostadas.



