Ocurre con bastante frecuencia que algunos nombres de países y de ciudades (topónimos) de África y de Asia aparecen en la prensa escritos de formas distintas según la lengua intermedia a la que se hayan transcrito desde el idioma original, y eso es lo que sucede con el nombre del Chad.
No es raro ver escrito, en textos en español, el nombre de ese país como Tchad, que es como lo hacen los franceses, pero esa grafía no es apropiada para el español, lengua en la que debemos escribir Chad.
Lo mismo sucede con su capital, que para los francófonos es N'Djamena (a veces Djamena) y que en español debe escribirse Yamena.
Surgen también dudas con respecto a cómo se llaman los habitantes (gentilicio) del Chad, y la forma que se ha impuesto en español es chadiano, si bien a veces aparece otra, por influencia del árabe, también correcta en español: chadí.
La Fundéu BBVA recuerda, además, que el topónimo Chad es uno de los que en español van tradicionalmente precedidos por el artículo, aunque este no forme parte del nombre: el Chad, del Chad, en el Chad, etcétera.



