los reyes abdican, no dimiten

Foto: ©Archivo Efe/Juan Carlos Hidalgo

Los reyes no dimiten, sino que abdican.

Aunque raramente, se pueden encontrar en los medios de comunicación titulares como «El papa Benedicto XVI dimitirá el 15 de abril». Sin embargo, un soberano, pontífice, emperador o príncipe no dimite, sino que abdica o renuncia a su dignidad o cargo. Lo apropiado, por lo tanto, hubiera sido escribir «El papa Benedicto XVI renunciará al pontificado el 15 de abril».

Las construcciones con el verbo abdicar presentan algunas dudas, ya que, tal y como señala el Diccionario panhispánico de dudas, se puede emplear con complemento directo («El rey abdicó la corona en su hijo») o sin él («El rey abdicó en su hijo»). También se puede abdicar en favor de: «Abdicó la corona en favor de su hijo».

Si se aplica a otras personas, con el sentido de ‘renunciar a algo inmaterial que se tiene como propio’, el complemento puede ir o no precedido por la preposición de: «El presidente abdicó (de) sus ideales». Aun así, es posible encontrar en la prensa este complemento introducido por a: «Esa última alternativa es la menos lesiva, pero significaría abdicar a la dirección moral del país»; lo correcto, como se ha dicho, hubiera sido utilizar la preposición de: «Esa última alternativa es la menos lesiva, pero significaría abdicar de la dirección moral del país»

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