Las voces tirolina y tirolesa son alternativas válidas en español a los extranjerismos zip line y canopy para aludir al sistema de cuerdas o cables por los que alguien puede deslizarse.
No obstante, pueden encontrarse frases en los medios en las que se usan los términos extranjeros: «Un hombre fue trasladado a un centro médico al caer de varios metros de un canopy», «Zip‑line, toboganes y un parque viviente: así es el crucero que llega a Palma» o «Nueva Segovia tiene su primer canopy, combinando así naturaleza y adrenalina».
El anglicismo zip line (también zip-line o zipline) se refiere al sistema de cuerdas o cables que se colocan a cierta altura y por el que, mediante una polea y un arnés, una persona se desliza utilizando la fuerza de la gravedad. También se emplea la voz canopy con ese mismo sentido. Sin embargo, el Diccionario de la lengua española recoge con ese significado el término tirolina, que resulta preferible. En algunos países se utiliza tirolesa.
Se recuerda que, si por algún motivo se usan las voces extranjeras, lo indicado es destacarlas en cursiva (o entre comillas, si no se dispone de este tipo de letra). Otra opción ortográficamente posible es adaptar canopy como canopi, con i al final y con pronunciación llana, alternativa que cuenta con cierto uso.
Así pues, en los ejemplos del principio, habría sido más recomendable escribir «Un hombre fue trasladado a un centro médico al caer de varios metros de una tirolesa», «Tirolinas, toboganes y un parque viviente: así es el crucero que llega a Palma» y «Nueva Segovia tiene su primera tirolesa, combinando así naturaleza y adrenalina».


