Tanto memorando como memorándum son adaptaciones válidas del latín memorandum.
Es habitual encontrar en los medios frases como «Irán confirma la firma del memorándum de entendimiento con Trump el próximo viernes», «EE. UU. e Irán acuerdan un memorando para poner fin a la guerra y reabrir el estrecho de Ormuz» y «El memorando de entendimiento se firmará el viernes en Suiza».
El Diccionario de la lengua española recoge memorando con el sentido de ‘comunicación diplomática, menos solemne que la memoria y la nota, por lo común no firmada, en que se recapitulan hechos y razones para que se tengan presentes en un asunto grave’. Por su parte, el Diccionario panhispánico de dudas explica que, con este mismo sentido, también es posible el empleo del latinismo adaptado memorándum, escrito en redonda y con tilde por ser una voz llana acabada en consonante distinta de ene o ese.
Así, todos los ejemplos anteriores se consideran adecuados.
Se recuerda que el plural de memorándum es memorándums, mientras que el de memorando es memorandos. Se desaconseja mantenerlo invariable (los memorándum) o utilizar la variante memoranda (plural latino de memorandum).
