Los déficits, las pérdidas o las deudas no se enjuagan, sino que, en todo caso, se enjugan.
En noticias relacionadas con la economía no es inusual encontrar el verbo enjuagar con un uso impropio: «El Liceu enjuaga su déficit aplazando pagos»; «El inmueble rehabilitado con dinero público servirá para enjuagar las deudas de los socios»; «¿Por qué esas compañías aéreas que pagan a sus pilotos cantidades astronómicas no destinan parte de estos emolumentos a enjuagar las pérdidas?».
Según el diccionario académico, enjuagar significa ‘limpiar o aclarar lo que se ha jabonado’, lo que difícilmente puede hacerse con los déficits, las deudas o las pérdidas.
Lo adecuado en las noticias mencionadas hubiera sido emplear el verbo enjugar, que aplicado a déficits, deudas, pérdidas, etc., significa ‘cancelarlos’ o ‘extinguirlos’.
Lo que debería haberse dicho, pues, es «El Liceu enjuga su déficit», «servirá para enjugar las deudas de los socios» y «destinan parte de estos emolumentos a enjugar las pérdidas».