La expresión hoja de ruta, de la que en ocasiones se hace un uso excesivo, puede alternar con sustantivos como plan (de actuación), agenda o cronograma, entre otros.
En los medios de comunicación se encuentran fácilmente ejemplos de su empleo, como los siguientes: «Hoja de ruta de la tecnología avanzada de baterías», «Among Us desvela su hoja de ruta para los próximos meses» y «El transporte por carretera se asoma al abismo sin una hoja de ruta para atraer más conductores».
Aunque originalmente el significado de hoja de ruta aludía solo a un documento que contenía las instrucciones e incidencias de un viaje, actualmente también tiene la acepción de ‘plan de actuación en que se pautan las fases de ejecución de un proyecto o un acuerdo’, que se ha incorporado ya al Diccionario de la lengua española. Por tanto, es una expresión apropiada con ese sentido, aunque se recuerda que también pueden emplearse otras como plan (de actuación), agenda, proceso, programación, planificación, cronograma…
Así pues, aunque los ejemplos iniciales son todos válidos, también podría haberse escrito «Cronograma de la tecnología avanzada de baterías», «Among Us desvela su agenda para los próximos meses» y «El transporte por carretera se asoma al abismo sin un plan de actuación para atraer más conductores».
En caso de optar por hoja de ruta, se recuerda que se escribe en minúscula y sin comillas ni cursiva.
Ver tambi
➤ hoja de ruta, mejor que mapa de ruta
Una primera versión de esta recomendación se publicó el 9 de noviembre del 2016 y se ha actualizado para incluir la acepción de hoja de ruta incorporada en 2024 al Diccionario de la lengua española.

