Noticias del español

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Alfonso González Calero

www.abc.es

Sábado, 26 de mayo del 2012

 

Universo Covarrubias: Un «best seller» de 400 años


Una de las obras más destacadas del Siglo de Oro español fue realizada por un ilustre paisano nuestro, Sebastián de Covarrubias y Orozco. Nacido en Toledo en 1539, emparentado con una importante y culta familia de cristianos nuevos y judeoconversos. Su abuelo materno era hermano del gran arquitecto Alonso de Covarrubias; otro hermano era Juan, canónigo en la catedral de Salamanca. Dos hijos del arquitecto fueron Diego y Antonio, teólogos y juristas, uno de ellos íntimo amigo de El Greco, quien lo retrató.


Nuestro Covarrubias, Sebastián, estudio en Salamanca donde tomó los hábitos animado por su tío Juan. Después sería nombrado capellán de Felipe II, consultor del Santo Oficio y canónigo de la catedral de Cuenca, ciudad en la que vivió sus últimos 30 años, y en la que murió en 1613. De ahí que Cuenca se haya adelantado al homenaje y la Real Academia Conquense de Artes y Letras le dedicó un importante ciclo de conferencias, y una exposición, a la par que una cuidada publicación.

 

La obra más importante de Covarrubias (aunque no la única) fue el Tesoro de la lengua castellana o española, que apareció en 1611, de ahí que ahora estemos celebrando, con un poco de retraso, los 400 años de dicha publicación. La Biblioteca de Castilla-La Mancha ha querido recordarlo con una interesante exposición (ubicada en su sala principal, la que lleva el nombre de Borbón Lorenzana), que puede ser visitada hasta el 23 de junio, en horario de 11 a 13 h. por las mañanas y de 18 a 20 h. por las tardes.

 

El Tesoro es considerado el primer diccionario monolingüe de la lengua española y su publicación ayudó a fijar el idioma con el mérito añadido de que fue obra de un único autor, Sebastián de Covarrubias. Todo el saber enciclopédico que contiene la obra es un viaje por las palabras y las cosas de nuestro Siglo de Oro. Su principal intención era investigar las etimologías de las palabras, para lo cual no duda en utilizar «las legítimas y verdaderas» sino que veces recurre también a las vulgares, «introducidas por los idiotas», según él mismo confiesa en su prólogo.

 

Como señalaba en un artículo José Manuel Blecua, director de la Real Academia de la Lengua: «Para hurgar en el significado de las palabras contaba Covarrubias, primero, con la etimología —ciertamente muy apoyada entonces en la imaginación del lexicógrafo—; después, con algo de lo que se huye en los diccionarios normales: las explicaciones enciclopédicas de la realidad —también en muchos casos pintorescas— y, finalmente, con las relaciones que se establecen entre las palabras de una misma familia».

 

El motivo en torno al cual gira la exposición que ha organizado la Biblioteca de Castilla-La Mancha es la edición princeps del Diccionario, impresa en Madrid en el año 1611, y a la que acompañan otras obras de Covarrubias, de sus más ilustres familiares y también de toledanos coetáneos suyos, como por ejemplo los historiadores Juan de Mariana, Francisco de Pisa o Pedro de Alcocer; los humanistas Juan de Vergara, Alonso de Villegas, Alejo Venegas del Busto o Alvar Gómez de Castro o los autores teatrales José de Valdivielso o Luis Quiñones de Benavente, entre otros. Todas estas obras proceden de la Colección Borbón-Lorenzana.

 

Además de la primera edición del Tesoro, se expone la segunda edición que fue impresa en 1674 con añadidos de Benito Remigio Noydens. Hay que esperar al siglo XX para que esta obra vuelva a ver la luz gracias a la edición de Martín de Riquer a la que han seguido las ediciones de Turner y Castalia, todas presentes también en la muestra. Se incluye la edición actual del Suplemento que realizó Covarrubias como apéndice de la obra, pero que no llegó a imprimirse en vida del autor. Como colofón al conjunto de ediciones del Tesoro se expone la realizada por Ignacio Arellano y Rafael Zafra, publicada por la Universidad de Navarra y la Editorial Iberoamericana en 2006, que es la más completa hasta el momento y que, además, contiene un CD-ROM que facilita enormemente su consulta.

 

La exposición continúa con otras obras de grandes eruditos españoles y europeos que Covarrubias utilizó como fuentes para su libro y acaba con el Diccionario de la lengua española que la Real Academia Española elaboró en el siglo XVIII (1726).

 

Además de esta exposición, y en colaboración también con la Asociación de Profesores de Español «Garcilaso de la Vega», la Biblioteca ha organizado un ciclo de conferencias sobre «Covarrubias y los diccionarios de la lengua castellana». De dicho ciclo ya se han dado las dos primeras charlas (Luis Pablo Núñez, de la Complutense, y Gabino Ramos (coautor del Diccionario del Español Actual y quedan pendientes dos más para el mes de junio: Rafael Zafra Molina (de la Universidad de Navarra que hablará «En torno al Tesoro de Covarrubias» el martes 5 de Junio; y Juan Gutiérrez Cuadrado (de la Universidad Carlos III), que lo hará sobre «El trabajo etimológico de Sebastián de Covarrubias» el martes día 12 de junio.

 

Un oportuno reconocimiento y homenaje para una obra que ha sido capital para fijar la historia de las palabras en nuestra lengua, y que tiene el mérito añadido, para nosotros, de haber sido escrita por un ilustre paisano: el toledano-conquense Sebastián de Covarrubias

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