Noticias del español

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| Cándido Alvarado Muñoz
LaPrensa.hn, Honduras
Jueves, 11 de noviembre del 2010

TIPS PARA UN TOUR

El latín era la lengua del Imperio Romano, pero éste terminó y en consecuencia su lengua comenzó a desintegrarse. Una de las causas de que el latín se deformara y diera lugar a otros idiomas fue la escasa cultura de la población romana. Claro, también hubo otros motivos.


Durante la Edad Media se fueron conformando «dialectos» de latín vulgar y es así como surgen el español, francés, italiano, portugués y rumano. Aunque el latín proviene —no directamente como el griego— del indoeuropeo, no se puede decir que estas lenguas fueron producto de superestratos, pues se fueron formando por la asimilación los diferentes dialectos con que convivía el latín vulgar. Pero ahora estamos ante un verdadero superestrato, una lengua invasora, que es el inglés, y por evolución natural el español no se va transformando con alguna rapidez.

Hace unos treinta y dos años observé que en Roatán los hoteles que tenían playa, piscina y amplio jardín llevaban en su nombre la palabra «resort». Claro, en esa isla caribeña se hablaba más inglés que español. Rápido deduje que resort tenía que ver con algún refugio destinado a la recreación, pues los demás hospedajes carecían del tan seductor «resort». En la costa norte de Honduras se han construido complejos hoteleros —y se siguen edificando más— y ya no es extraño ver que en esos negocios lleven el rimbombante resort, anglicismo innecesario porque bien se puede hablar sencillamente de un complejo hotelero, que ya implica los servicios colaterales de un hotel: piscinas, canchas, playas.

Ahora está muy de moda la palabra «tour». Un grupo de alumnos fue a visitar una maquiladora para conocer parte de su funcionamiento y de inmediato los ejecutivos de esa empresa pusieron una persona a disposición de los muchachos para que les diera un “tour” por toda la planta manufacturera. Lo que hizo el edecán fue darles un recorrido por las instalaciones de la fábrica. Pero ahora también están los «tour operadores»; algunos pensarán que esto está relacionado con las personas que trabajan en turismo, pues bien, eso es: un operador de turismo o un operador turístico. No creo que ir a visitar una fábrica tenga fines recreativos; serán motivos puramente educativos.

En algunas notas de periódicos y revistas se ofrecen «tips» para que no se nos caigan los dientes, el pelo o no nos aparezcan patas de gallo en la cara, por ejemplo. Efectivamente, «tip» en una de sus acepciones en inglés significa consejo práctico. ¿No será más fácil decir «consejos»?, claro, ese inglesismo es supernumerario en español porque su plaza está ocupada, aún no ha vacado.

Eliud Castañeda me ha comentado que está incómodo con tanto correo «spam» que recibe. Tengo entendido que «spam» es un fiambre hecho de carne de cerdo; pero yo nunca he podido averiguar por qué en informática se usa con el concepto de correo no deseado. Aunque este inglesismo no ha tenido mucho apoyo en nuestra lengua, no hay necesidad de darle espacio, ya que existe el «correo no deseado».

Hace algunas décadas alquilábamos casas, bicicletas; ahora todo esto lo rentamos. Rentar y alquilar se usan indistintamente en nuestro medio. Por supuesto que rentar en el sentido de alquilar es traído del español estadounidense y ha llegado a convertirse no en inglesismo, sino en anglicismo y, por consiguiente, nada tiene de malo emplearlo. Sin embargo, el significado castizo de rentar es «producir o rendir beneficio o utilidad de una cosa»; es decir, quien renta es la persona que gana y quien alquila es el individuo que paga. Pero alquilar es español es ambiguo, pues cuando alquilo una casa mi interlocutor no sabe si es que no tengo casa o es que poseo una para sacarle utilidad mercantil. Luego, alquilar y rentar terminan por ser sinónimos.

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