Noticias del español

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| Efraín Osorio
La Patria, Colombia
Martes, 28 de octubre del 2008

SENO-MAMA; GENTE; QUE GALICADO, SUMATORIA, IGUAL

Los clásicos latinos le dieron a la voz 'sinus' (seno), además del significado primario de 'curvatura, sinuosidad y pliegue', el de 'seno, regazo, pecho'.


«Blancos senos, redondos y desnudos, que al paso / de la hebrea se mueven bajo el ritmo sonoro / de las ajorcas rubias y los cintillos de oro, / vivaces como estrellas sobre la piel de raso». Sería redundante explicar a qué parte del cuerpo femenino se refiere el insigne poeta Guillermo Valencia en ésta, la primera estrofa del soneto Judith y Holofernes, de su poema Las dos cabezas. No obstante, el académico Roberto Restrepo, en sus Apuntaciones idiomáticas y correcciones de lenguaje, enseña: «En ocasiones por aparentar delicadeza en nuestra conversación cometemos faltas imperdonables contra el idioma. Así, llamamos 'senos' los pechos de la mujer, y nos quedamos muy orondos. Los médicos dicen que fulana tiene una afección del 'seno'. Debe decirse 'pecho, mama', etc., pero nunca 'seno', que es un galicismo en esta acepción».

Y, casualmente, en un programa de Telecafé, «Aquí en comunidad, en línea», durante la entrevista del día (X-17-08), Johanna, enfermera profesional, afirmó en su respuesta que no debe decirse 'cáncer de seno' sino 'de mama', y que con esta acepción no se encontraba la palabra 'seno' en el diccionario. Y lo dijo categóricamente. Pero, señora, su aseveración no sólo es precipitada sino errada, porque, inclusive el Diccionario asienta esta acepción en tercer lugar, así: «Seno. (Del latín 'sinus'). Concavidad o hueco. 2. Concavidad que forma una cosa encorvada. 3. Pecho (mama de la mujer)». Con lo cual concuerdan otros diccionarios; y los de sinónimos le dan a 'seno' éstos: 'mama, teta, pecho, busto'.

Los clásicos latinos le dieron a la voz 'sinus', además del significado primario de 'curvatura, sinuosidad y pliegue’, el de 'seno, regazo, pecho'. Por ejemplo, el historiador Tácito escribió: «Opposuit sinum Antonius stricto ferro» (Presentó Antonio el pecho a la espada desnuda). Entonces, —¿cáncer de mama o cáncer de seno?— Como usted lo prefiera, Johanna. Finalmente, sin esta acepción —la tercera del Diccionario— no hubieran sido posibles ni el primer verso de aquella estrofa del maestro Valencia ni el tercero de ésta, de Miguel Ángel Osorio, más conocido como Porfirio Barba Jacob: «Hay días en que somos tan lúbricos, tan lúbricos, / que nos depara en vano su carne la mujer; / tras de ceñir un talle y acariciar un seno, / la redondez de un fruto nos vuelve a estremecer» (Canción de la vida profunda).

El columnista de LA PATRIA, Cristian Mejía Trujillo, comenzó su colaboración del 6 de octubre de la siguiente manera: «Quizás muy pocas gentes, muy pocos gobernantes también…». El señor Fernando Henao se pregunta si la expresión «pocas gentes» es castiza. La respuesta obvia es que no, porque el sustantivo femenino 'gente' (del latín 'gens' —conjunto de familias del mismo origen; raza, pueblo, nación—) es intrínsecamente plural: «Pluralidad de personas», como lo define el Diccionario. Y así lo empleó Cervantes en esta increpación de don Quijote: «-Non fuyáis, gente cobarde; gente cautiva, atended que no por culpa mía, sino de mi caballo, estoy aquí tendido» (I, III). Pero su uso como 'individuo o persona' —variable en número— está muy extendido en Hispanoamérica. Tenemos, inclusive, el dicho 'buena gente' para expresar que fulano de tal es una 'buena persona'.

El mismo don Miguel utiliza el plural varias veces, como en esta frase: «Entendiole el cura y dijo que de muy buena gana haría lo que le pedía, si no temiera que en viéndose su señor en libertad habría de hacer de las suyas y irse donde jamás gentes le viesen» (I, XLIX). Para concluir, don Fernando, aunque es más castizo —si la casticidad tuviese grados— el uso de 'gente' en singular, no es tan desvirolado su empleo en plural…

La semana pasada dediqué un buen espacio a glosar algunos desatinos del editorialista de LA PATRIA. Hoy enumeraré otros, del editorial de un solo día, el 17 de octubre: 1) Un ejemplo del inculto y malsonante 'que galicado': «Con base en ese historial es que siempre que se acude a (…) se establecen metas de figuración». 2) El empleo de 'sumatoria' (dos veces) como sinónimo equivocado de 'suma, conjunto, total', etc.: «¿O qué se puede decir de una sumatoria de 8 medallas que nos dejaron en el puesto 18…?»; «Aquí hay una sumatoria de problemas desde lo privado y lo público…». 3) El uso despistado del adjetivo posesivo 'nuestro' en lugar del complemento circunstancial 'de nosotros': «…mientras muy por encima nuestro estuvieron…». Y 4) la utilización empalagosa de 'igual' (dos veces también), convertida ya en muletilla, en vez de giros como 'de la misma manera', 'del mismo modo', o del adverbio 'igualmente': «Igual las ligas están concentradas esencialmente en la ciudad…»; «Igual la politiquería que se tomó desde hace años las ligas deportivas…» (LA PATRIA, Editorial, X-17-08). Afortunadamente no me tropecé con la voraz langosta 'a nivel'. ¡Bendito!

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