Noticias del español

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| José Mora Cabello
La Hora (Quito, Ecuador)
Miércoles, 23 de Agosto del 2006

PROCESO DE LA LENGUA ESPAÑOLA

La inercia de carril se nota, por otra parte, en la transliteración de nombres que originariamente se escriben con otro alfabeto: el chino, el árabe, el japonés, el hebreo, el griego, el ruso...


En la mayoría de estos casos adoptamos la transcripción que haría un francés o un inglés, cuyos idiomas agrupan determinadas letras para pronunciar la palabra de la manera más parecida a como se oye decirla a un nativo.

Por ejemplo, un británico escribe 'Khartum' para pronunciar 'Jartum'; pero en español tenemos el sonido de la -j como equivalente del que emplearía un sudanés al nombrar su capital (si un inglés leyera 'Jartum', pronunciaría 'Yartum')

Por su parte, un francés necesitará escribir 'Khart-toum' para reproducir lo más fielmente también el sonido (del que igualmente carece) y el sonido de la -u.

La capital de Indonesia se escribe 'Djakarta' en francés y 'Jakarta' en inglés y holandés, pero la correcta grafía española es 'Yakarta' (o 'Yacarta' si nos pusiéramos puristas y utilizáramos la letra k sólo para el comienzo de una palabra)

Los mismos criterios debemos aplicar a nombres de personas de lengua árabe, griega, rusa… Así, la cantante griega Nana Mouskouri debería apellidarse 'Muskuri', según la fonética española; y la actriz Melina Mercouri, 'Mercuri; y la ex atleta 'Said Acuita' deberíamos citarlo como 'Saíd Auita', y al plusmarquista El Gerrouj, 'El Gerruj'; y llamar 'Nurre-dín' a Nourredin Morceli… Y por eso algunos periódicos escriben correctamente Yasir Arafat y no 'Yaser Arafat', porque de ese modo pronunciaremos 'Yasir', muy parecido a lo que articula un inglés que escribe 'Yasser' y a lo que el propio dirigente palestino pronuncia cuando cita su propio nombre.

No hay razón para transcribir con criterios franceses o ingleses nombres propios representados con otros alfabetos.

¿Qué suerte de agarrotamiento nos impide traslados a nuestra pronunciación con nuestras propias reglas fonéticas? De ese modo parece que el español necesita siempre de un intermediario, de la ayuda del inglés o del francés, para ser capaz de transliterar los nombres de alfabeto diferente.

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