Noticias del español

| | | | |

| La Voz de Galicia (Galicia, España)
Martes, 18 de abril del 2006

LOS DICCIONARIOS FUERON VARIANDO SUS ACEPCIONES DE «GALLEGO»

El BNG presentó la proposición para que la RAE retire los significados de «tonto» y «tartamudo».


En dos siglos pasó de ser «cosa de Galicia» a describir al natural de esta comunidad.


La palabra gallego ha variado su significado con el tiempo o, al menos, su registro en los diccionarios. Una consulta a los diccionarios de la Real Academia Española permite apreciar estos cambios, tanto las definiciones que se han quedado por el camino, como las incorporaciones. La apertura del Diccionario a los americanismos ha supuesto novedades poco amables con el significado de gallego: en Costa Rica es una palabra válida para denominar al «tonto» y en El Salvador es sinónimo de «tartamudo».

El Bloque Nacionalista Galego acaba de presentar una proposición no de ley en el Congreso en la que pide a la RAE que retire del Diccionario estas definiciones por considerarlas «vejatorias y peyorativas». El BNG emplaza, además, al Gobierno a que realice las gestiones oportunas para suprimir estas acepciones. El diputado nacionalista Francisco Rodríguez se queja de que el Diccionario no especifique el contexto en que se utiliza esta definición de gallego , por lo que resulta «una sinonimia estereotipada, vejatoria y peyorativa». En su opinión, los académicos deberían «poner límite al tópico y al prejuicio o bien indicar que es un uso coloquial y parcial». Por último, el político cree que la Academia, de aplicar el mismo rigor que con gallego, debería incluir las acepciones negativas de vocablos como gitano o judío.

El tocino gallego

La visión que se da de gallego en los diccionarios del siglo XVIII no es demasiado positiva. En la edición de 1783, por ejemplo, gallego se define como «cosa perteneciente a Galicia». El ejemplo elegido no puede ser más claro: «como tocino gallego». Ahora gallego ya es «natural de Galicia»

En 1884 se incorpora a las definiciones «dialecto de los gallegos»; la calificación de dialecto se mantendrá en las ediciones hasta 1970, cuando al fin se inscribe como «lengua». Algo parecido ocurre con la definición de galleguismo. La definición original es la de «locución, giro o modo de hablar particular y propio de los gallegos», pero en 1984 se añade la de «amor a Galicia y las cosas gallegas». Un repaso a la entrada gallego en las distintas ediciones del Diccionario permite comprobar cómo algunas definiciones poco amables fueron desapareciendo. Así, de la de 1936, gallego como «mozo de cuerda». A lo largo del siglo XX también se indicaba que en Argentina gallego se utilizaba para referirse al conjunto de los españoles, aunque añade el matiz del uso despectivo. Otras alusiones son refranes y dichos como Mesas gallegas (mesas sin pan) o un determinado viento en Castilla.

Si el Diccionario consigna el uso que los hablantes hacen de la lengua, estas definiciones habrían desaparecido por desuso.

¡Hola!

¿Has buscado tu consulta?

Si no la encuentras, rellena nuestro formulario: