Noticias del español

| | | | | |

| Don Juan Recaredo
El Siglo de Torreón (México)
Domingo, 9 de septiembre del 2007.

LAS PALABRAS TIENEN LA PALABRA: NO SÓLO LOS BUENOS DÍAS SON BUENOS…

El día que deje de salir el sol... dice una canción de Luis Demetrio como tantas otras canciones y poemas que se refieren al período de 24 horas que se repite y repite cada día desde hace millones de años. Por eso y muchas cosas más, creo que vale la pena darle una escarbadita a la palabra día.


Día viene de dios, o quizá debo decir que los vocablos día y dios tienen el mismo origen. Es más, casi son la misma cosa, idiomáticamente hablando, por supuesto.

Del sánscrito divus la palabra pasa al griego como dios que es el que brilla, el esplendoroso y en latín es dies, con S al final. Dios es el que brilla, el que tiene luz y el día pues también es el que nos trae la luz, la luz del día, claro.

Lo que es de día adquiere el adjetivo de diurnus en latín que es lo diurno en español y que en el italiano viene siendo giorno. El saludo en italiano es buon giorno, buen día, que nosotros pluralizamos por costumbre: buenos días.

No hay nada de malo o incorrecto en decir buenos días en plural pues yo me puedo referir al presente y a varios más. Lo menciono porque hay algunos rigoristas que dicen, afirman y reiteran, que el saludo debería ser en singular: buen día.

Hay qué entender que el saludo es la expresión de un deseo, más que una descripción meteorológica. Sí, porque hay quienes protestan cuando el clima está muy extremoso, si alguien al saludarlos les dice ¡buenos días! Y contestan con una acre pregunta ¿y qué tienen de buenos?

Al decirle buenos días la persona le está deseando que tenga las cosas le salgan bien y que no reciba malas noticias o enfrentamientos con la adversidad en el día presente o los que vienen.

Entonces quedamos en que divus se convierte en día y luego pasa a ser diveus o djeus que da lugar a Zeus que es Dios para los latinos. ¿Se fija usted en la similaridad de las palabras? Divus, dies, diveus, djeus, zeus y luego dios o theos en griego.

Lo más sorprendente en esta línea evolutiva de la palabra es que también en la principal de nuestras lenguas aborígenes, el náhuatl, la palabra dios es teo, como en teocalli que es la casa de dios, es decir, el templo. ¿Habrá habido algún contacto precortesiano entre las culturas americanas y europeas? ¡Quién puede saberlo!

El padre griego de los dioses, equivalente al Zeus latino es Júpiter y aunque a primera vista no lo parezca, con esta palabra tan distinta también hay relación. Júpiter viene de Dies-piter, el padre de la luz y ahí ya tenemos de nuevo el enlace entre dies, dios, dieus y jus que es la raíz de la palabra en griego.

Lo que uno hace todos los días es lo diario y lo que hacen los italianos cada giorno es la jornada, el trabajo de cada día. Journal en inglés es un periódico diario y además tenemos a las divas y los divos que son —o se creen— los dioses del espectáculo.

Es como siempre lo he dicho: el origen de las palabras tiene, a veces, derivaciones insospechadas.

¡Hola!

¿Has buscado tu consulta?

Si no la encuentras, rellena nuestro formulario: