Noticias del español

| | | |

| Francisco Herrera
prensa.com, Panamá
Lunes, 21 de julio del 2008

LA PROPIEDAD DE LAS PALABRAS: EL ADECUADO USO DEL LENGUAJE

Cuando escuchamos hablar a los estudiantes de esta generación o leemos sus escritos, probablemente nos enfrentemos al dilema de si somos nosotros los que estamos usando mal el lenguaje o son ellos.


No se trata de los cambios en el lenguaje mismo, en los nuevos términos, estructura del lenguaje, sino en las formas de construcción del lenguaje que, combinado con un uso aún más arbitrario del mismo, termina por parecernos un fenómeno extraño a nuestra experiencia.

Hubo una época en la que el manejo del lenguaje se consideraba una de las cualidades apropiadas en la comunicación. Hoy, tal habilidad ya no se considera esencial a la comunicación, y hasta pareciera que estamos entrando en una era en que el habla parece obedecer a reglas aún más arbitrarias que la mera cultura que la construye.

Entre las nuevas generaciones el lenguaje está sufriendo transformaciones, que a mi manera de ver son de empobrecimiento y la comunicación del sentido es lo menos importante. Recientemente, llamé la atención a un estudiante que había escrito algo así: «Tales grupos llegaron en oleadas y también en migraciones…», etc. Este tipo de confusiones en el lenguaje son comunes, pero tal vez lo más simple.

Al aprenderse de memoria palabras poco usuales en su léxico, sin comprender su significado, el estudiante se corre el riesgo de darle contenidos ajenos al usual. Por eso, el estudiante no comprendió la pregunta y se molestó por mi calificación, tal vez malintencionada.

Este ejemplo es tal vez de los más sencillos cuando llamamos la atención de los estudiantes en el uso del lenguaje. Una amplia mayoría de los estudiantes lee poco o no lee en absoluto.

La televisión y el habla cotidiana les ha acostumbrado a frases clichés y, por ello, les es imposible distinguir las múltiples variaciones del lenguaje, ya sea para describir o para expresar ideas más abstractas y precisas. Ciertamente, esto es agua tibia como descubrimiento.

Hace años se criticó la tendencia a imponer reglas en el uso del lenguaje derivadas de las academias. Se auspició el reconocimiento de que el lenguaje vivo se construye a sí mismo y se enriquece continuamente, a la par que evoluciona con fuerte influencia del lenguaje popular.

Fue un respaldo al uso del lenguaje popular, del que derivan los mayores aportes lingüísticos por lo general desde una perspectiva histórica.

De lo que no nos percatamos fue de que la tendencia del lenguaje parece ser la de reducir sus elementos a su mínima expresión, en contextos en los que la pobreza económica también parece desfavorecer la comunicación, fomentada por un sistema de comunicación visual que casi excluye el uso de la palabra.

En los exámenes escritos, que comprenden preguntas de desarrollo, encontramos errores ortográficos, de construcción en las ideas, de sintaxis.

La claridad no es un objetivo entre los términos, los cuales son usados como si fueran piedras de distintos tamaños que pueden ser acomodados en una estructura como si fuesen equivalentes.

Eso lo pudieron hacer los incas en sus construcciones, pero ellos pudieron ordenar las diferencias de tamaño y peso para desarrollar un todo armónico en la estructura. Al escuchar a los estudiantes, resalta la pobreza en el léxico y en las ideas. Frente al profesor o en un contexto de formalidad, sus dificultades llegan al límite.

Entre amigos, la comunicación parece estar plagada por interjecciones, a veces groseras, que facilitan salir del apuro, incluyendo gestos corporales.

Tal vez se trate de una actitud contestataria frente a la autoridad, incluyendo la del profesor. Lo malo es que lo que puede ser una actitud de resistencia a la autoridad, se convierte en un modelo de conducta que les impide hacer clara la comunicación.

¿Es un cambio de época en el habla para el que los diccionarios están de más?

El autor es profesor de historia en la Universidad de Panamá

¡Hola!

¿Has buscado tu consulta?

Si no la encuentras, rellena nuestro formulario: