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Alexis Márquez Rodríguez

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Domingo, 11 de diciembre del 2011

LA PALABRA: COMODINES (3)


Vimos que el sustantivo cosa es uno de los «comodines» de uso más  frecuente  en Venezuela, además de ser también semánticamente muy amplio, pues posee numerosos significados. Dije que prácticamente cosa, entre nosotros, es todo, tanto un objeto material, como uno ideal: «Por favor, pásame esa cosa que está  sobre el escritorio» (refiriéndonos a un bulto cualquiera); «Hay que tener cuidado,  porque la cosa está que arde» (refiriéndonos a una determinada situación, y usando el verbo arder en sentido figurado); «La cosa es que no tenemos dinero para ello»



 


 Es frecuente que usemos este comodín en plural: «Las cosas no son como tú piensas ni como uno lo desea». En este caso pudiera parecer que la expresión es ambigua o imprecisa. Sin embargo, no lo es. La frase se refiere, sin duda, a algo que ya se conoce de antemano, y tanto quien lo dice como quienes lo escuchan saben muy bien qué es lo que se quiere decir. «Ella dice las cosas con mucha claridad». Aquí cosas se refiere al pensamiento, los pareceres o los sentimientos de una determinada persona. «A él siempre las cosas le salen mal». En este caso «las cosas» hacen referencia, en abstracto, a los hechos de una determinada persona.

 

También es posible que usemos cosa con sentido exclamativo: «¡Qué cosa  tan seria, Dios mío!»; «¡Deja la cosa, muchacho, que ya estás fastidioso».

 

Cosa, igual que otros «comodines», como ya vimos, genera algunos  derivados. De una persona arrogante y pretenciosa decimos que «se cree una gran cosota». Y es frecuente que a un sujeto mujeriego, o que se la echa de tal, lo llamen Cosita rica  en tono de burla. 

 

Antes vimos que la palabra cosa ha trascendido al lenguaje forense, como, entre otras, en la expresión «cosa juzgada», que se refiere al asunto sobre el cual ya  ha habido una decisión judicial definitiva, y por tanto ya no se puede volver a juzgar.

 

Igualmente ha trascendido también al lenguaje filosófico. Se habla, por ejemplo, de la oposición entre cosa y persona. Así mismo, se maneja  también el concepto de «la cosa en sí», formulado especialmente por Kant, referido a una realidad hipotética, «lo absoluto, lo que existe por sí mismo y no necesita nada más para existir» (Ferrater Mora: Diccionario de Filosofía).

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