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El Tiempo (Colombia)
Lunes, 24 de noviembre del 2008

LA ORTOGRAFÍA: ¿TALENTO O CONOCIMIENTO?

No hay consenso sobre la definición de talento. El DRAE da como primera acepción 'inteligencia' (capacidad intelectual), pero también lo define como 'aptitud' y como 'persona inteligente o apta para determinada ocupación'. El conocimiento podría definirse como 'aquello de lo cual la persona tiene conciencia' (Buckingham y Coffman).


Tradicionalmente se ha considerado que el talento es innato, mientras que el conocimiento es adquirido. Según Buckingham y Coffman, hay dos clases de conocimiento: el objetivo (cosas que la persona aprende por enseñanza) y el vivencial (nociones que la persona adquiere por deducción personal). Sin embargo, hay quienes consideran que el talento es una aptitud especializada creciente o una habilidad desarrollada a través de la educación. Otros creen que los talentos son comportamientos que una persona manifiesta con frecuencia.

Con todo lo anterior en mente, ¿cómo podríamos clasificar la ortografía? Hay quienes sostienen que es un talento. Cualquiera que sea la definición que se adopte, yo estaría de acuerdo con esa posición. Creo que sí existe una cosa llamada «talento ortográfico» y creo que ese talento es innato, pero muy escaso. Quizás no pase del 1 % de la población. Pero también suscribo la definición como aptitud o habilidad desarrollada a través de la educación. Creo firmemente que la ortografía —y también la corrección gramatical y lingüística— es susceptible de enseñar y aprender. Así pues, la ortografía es conocimiento objetivo. Pero también es vivencial, porque toda persona suficientemente motivada puede llegar a dominarla.

¿Por qué es conocimiento la ortografía? Pues porque tenerla no es más que saber (conocer, ser consciente de) la escritura correcta de las palabras. ¿Y cómo se adquiere ese conocimiento si no se tiene el talento innato? Tener ortografía es, en gran parte, conocer familias de palabras. Porque la mayoría de las palabras tienen parientes de ortografía similar. Un libro de Ortografía presenta esas familias a través de las llamadas reglas ortográficas. ¿Hasta qué punto podría subir el porcentaje de quienes están en capacidad de escribir bien las palabras gracias a la educación? En este momento todo parece indicar que ese porcentaje se sitúa alrededor de un 10 %. Pero en la actualidad, la Ortografía no se enseña con la suficiente profundidad y exigencia. Por regla general, no se estudia con la ayuda de un texto específico y no es una materia independiente que cuente con profesores especializados y calificación propia. No es requisito para aprobar ningún curso ni para obtener ningún título. En otras palabras, no se está haciendo lo suficiente para que la población adquiera el conocimiento objetivo de la materia. Esta situación tampoco propicia el compromiso necesario para adquirir el conocimiento vivencial del que se habló arriba.

Algunos investigadores comparan el cerebro humano con una red de caminos por donde viajan los pensamientos. Los caminos neuronales más transitados se vuelven autopistas por donde los pensamientos se desplazan a velocidades asombrosas (de hecho, a la misma velocidad de la luz), pero los caminos que no se usan son invadidos por la maleza sin dejar rastro de su existencia. El que tiene el talento innato de la ortografía usa instintivamente las conexiones neuronales que le permiten saber la escritura de las palabras. Por ejemplo, si sabe que nube es con b, deducirá inmediatamente que otras palabras como nubarrón y obnubilado también se escriben con b. El que no tiene el talento innato puede aprender a hacer esas conexiones estudiando las reglas ortográficas. El estudio de la Ortografía le hará transitar nuevos caminos y le despejará algunos caminos invadidos por la maleza. Los profesores, además de enseñar, también deben darse mañas para motivar a sus alumnos a escribir correctamente. Hay muchas maneras de hacerlo. Finalmente, la ortografía —en ausencia de talento innato— es una mezcla de aprendizaje (adquisición de conocimiento objetivo) y responsabilidad personal (adquisición de conocimiento vivencial). La enseñanza es un medio para propiciar ambos.

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