Noticias del español

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| Olivia Pérez, Amelia Martín, Joan Carles March
Diario de Sevilla, España
Miércoles, 20 de mayo del 2009

LA MAGIA DE LA PALABRA SENCILLA

Un artículo del equipo de comunicación y salud de la Escuela Andaluza de Salud Pública sobre la necesidad de simplificar el lenguaje sanitario para acercarlo a los ciudadanos.


Esta semana comenzaba con la noticia del fallecimiento de Mario Benedetti, el poeta uruguayo de la rebeldía, del compromiso, y sobre todo, de la sencillez. Somos muchos los que hemos lamentado su pérdida. Muchas han sido las voces que han alabado su obra y su persona, y muchas las que han expresado opiniones sobre sus creaciones literarias y su forma de escribir. Entre ellas, horas después de su muerte, escuchábamos la opinión de uno de sus compañeros, el poeta Antonio Gamoneda. En sus declaraciones hablaba de un Benedetti «que utilizaba un lenguaje normalizado, el lenguaje de la comunicación coloquial que, aunque lo respeto muchísimo, no lo comparto», un lenguaje, en su opinión, no propio de la poesía.

De esas críticas ya sabía Mario, cuando en su poema Otherness escribió «Siempre me aconsejaron que escribiera distinto/ que no sintiera emoción sino pathos/ que mi cristal no fuera transparente/ sino prolijamente esmerilado/ y sobre todo que si hablaba del mar/ no nombrara la sal»… y a pesar de ellas decidió «desalentar/ humilde y cautelosamente a mis mentores» para seguir siendo él. Gracias a esta decisión, Mario Benedetti ha conseguido que la poesía llegue a muchas personas y lo ha conseguido precisamente gracias a esa manera de escribir alejada de los artificios y la pomposidad, con una escritura directa, sencilla, lúcida y, al mismo tiempo, bella.

Él nos ha recordado que en la vida, el lenguaje oral y escrito, es un instrumento para comunicar, para poner en común algo con otras personas, y es que la clave no es meramente decir/escribir, la clave es llegar. Y así ocurre en el ámbito de la Salud. El lenguaje sanitario, históricamente caracterizado como lenguaje científico-técnico, se está simplificando y normalizando. En Andalucía estamos trabajando para que el lenguaje de la salud llegue a pacientes, a la ciudadanía sin laberintos innecesarios. Bajo el marco, por ejemplo, de la Ley Básica Reguladora de la Autonomía del Paciente y de Derechos y Obligaciones en Materia de Información y Documentación Clínica son muchos los centros sanitarios que en Andalucía están trabajando por adaptar sus documentos, entre ellos los consentimientos informados, a un lenguaje claro y directo capaz de ser entendido por personas que no tienen formación especializada en salud.

Otros proyectos puestos en marcha desde diferentes instituciones sanitarias andaluzas, entre ellas la Escuela Andaluza de Salud Pública, como la Escuela de Pacientes o las Guías de Procesos Asistenciales para Pacientes, están trabajando por traducir a un lenguaje legible lo que hasta hace bien poco era incomprensible: enfermedades innombrables, pruebas diagnósticas indescifrables, diagnósticos en forma de jeroglífico, y documentos administrativos de imposible cumplimentación. Y todo ello, sin menoscabar el rigor científico de la información, pero logrando el éxito en comunicación: ciudadanía bien informada, conocedora de sus derechos, de sus deberes en materia de salud, pacientes expertos en su enfermedad e incluso que forman a otros/as sobre su experiencia con la misma. Junto a ello también son muchos los profesionales que día a día se esfuerzan para que el proceso de comunicación que establecen con sus pacientes sea lo más efectivo posible utilizando para ello un lenguaje sencillo y directo, que no vulgar.

Por todo esto, resulta doloroso escuchar voces que reivindican el uso de un lenguaje solo al alcance de unos pocos como sinónimo de calidad literaria en este caso. El lenguaje es una herramienta muy potente y debemos ser capaces de utilizarla para crear puentes y no para construir muros. Benedetti lo ha conseguido para la poesía, como un mago de la palabra sencilla. A nosotros nos queda el reto de continuar creando esa magia en el ámbito de la salud.

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