Noticias del español

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| María Sáenz
www.rioja2.com, España
Martes, 19 de enero del 2010

EL RINCÓN DEL BUEN DECIR: GRACIAS A LA TELE

Durante años, el lenguaje de ciertos personajes, anuncios y series de televisión ha ayudado a enriquecer el vocabulario de los hablantes. Veamos algunas de esas frases que todavía hoy quedan en el repertorio lingüístico de muchos.


El Rincón del Buen Decir abre sus puertas para rendir un sentido homenaje a esas expresiones, frases o palabras, que han quedado en nuestro lenguaje diario, emulando al personaje, la serie o el anuncio que las mencionó en televisión por primera vez. Si bien es cierto que el lenguaje se crea en la calle y que este es el medio por el que un término se propaga, lo que vemos y escuchamos de nuestros actores, presentadores o famosos favoritos queda en nuestro repertorio lingüístico afianzado, utilizando estas expresiones cuando tenemos la menor oportunidad.

Nadie me dirá que se ha olvidado de aquella frase archiconocida, que hicieron popular los payasos de la tele, esa forma tan peculiar de preguntar «¿cómo están ustedes?», a la que todos los niños presentes contestaban «¡Bien!». ¿Existe todavía alguien que no haya utilizado esta expresión en algún momento de su vida?

Y cuando una persona se empecina en intentar abrir la puerta hacia fuera, ¿quién no ha echado mano a la frase que día sí y día también los pacientes dueños de la Farmacia más famosa de la televisión le decían a Romerales? «para dentro, Romerales», afirmaban al unísono.

Si seguimos con las expresiones de las series que nos han acompañado en las sobremesas, no podemos olvidar aquel «¿He sido yo?», que Steve Urkel, aquel desastre con pantalones de alta cintura y tirantes pasados de moda, repetía una y otra vez cuando preparaba algún desastre. El conejo más famoso de la caja tonta también dejó su frase para el recuerdo cuando, una vez superada su aventura, repetía con cierto amago de tartamudez: «Esto es todo, amigos».

De los años ochenta no debemos olvidar una serie que hizo mella en los pequeños y mayores de entonces y que todavía hoy ha dejado huella con una de sus frases más conocidas. «Me encanta que los planes salgan bien», decía un Anibal de pelo blanco mientras se frotaba las manos y fumaba un enorme puro al finalizar el episodio de El Equipo A.

Un poco más adelante, llenaron nuestras pantallas dos personajes más bien torpes que en vez de arreglar estropeaban todo cuanto a su paso se encontraban. En Manos a la obra, Manolo y Benito además de llevar la risa a todos los hogares españoles, dejaron entre los espectadores expresiones como «estoy de lo mío», cada vez que Benito tenía que hacer un esfuerzo. Seguro que alguno de nuestros lectores ha utilizado esta frase en más de una ocasión.

Y, ¿quién no ha escuchado al portero más famoso de la televisión pedir con una expresión única «un poquito de por favor» a sus vecinos?

Pero si hay una serie que nos ha dejado mil y una expresiones inéditas que permanecen y permanecerán en la memoria de muchos ha sido Los Serrano. Diego y Fiti, principalmente, se encargaron de poner su granito de arena en el lenguaje. Desde palabras inventadas, a refranes trastocados, y expresiones confundidas. No podemos olvidar aquel repetitivo «mayormente», o ese «lo que viene siendo» de Fiti, ni «la mirada sucia» que tantas veces hemos escuchado a Diego.

Aída y el Luisma han colaborado también a las expresiones actuales que podemos escuchar en cualquier ámbito de la vida diaria. Ese «Machupichu» que el dueño del bar utiliza para llamar a uno de sus camareros que es extranjero o expresiones del tipo «no tengo el chichi pa farolillos» o «qué pasa, que el Luisma es tonto, ¿no?».

La publicidad también tiene su importancia en nuestro elenco de expresiones. Determinados anuncios han ayudado a ello y frases como «el algodón no engaña», «qué bien, hoy comemos con Isabel» o «alucina vecina» se han convertido en más de una ocasión en la expresión para salir del paso.

Pero no sólo de series y publicidad se nutre el lenguaje español. Muchos han sido los personajes que nos han dejado sus expresiones más típicas y tópicas, ayudando así a describir determinadas situaciones. Debemos remontarnos hasta la primera edición del reality televisivo Gran Hermano para retomar aquella frase que traspasó fronteras y que llegó incluso al panorama musical, «¿quién me pone la pierna encima para que no levante cabeza?», decía un Jorge fastidiado porque su novia acababa de ser expulsada de la casa. Volviendo a la actualidad, la edición de este año también ha dado sus frutos lingüísticos al entrar en Guadalix Carolina, que con un desesperante «Cari, te como» puso la casa patas arriba. O ese «estás frita» con el que Arturo hacía ver a una enamorada Indhira que la tenía en el bote.

Fama, ese programa en el que un grupo de chavales muestra sus habilidades en el baile viene a nuestro Rincón de la mano de uno de los profesores, Rafa Méndez, que con expresiones como «tienes cara de ñu» o «está mal, no, lo siguiente», se hace un hueco en el tema que tratamos.

Por último, dedico un párrafo a un hombre que a tantos ha hecho reír con sus chistes larguísimos y prácticamente incomprensibles entre los que incluía las expresiones que hoy nos interesan. Hablo de Chiquito de la Calzada, que con términos como «fistro», «pecador de la pradera» o «hasta luego Lucas», se hizo el ídolo de muchos y el rey del humor de otros.

Estas son sólo unas muestras de lo que el vocabulario de los famosos y de las series y anuncios que aparecen en televisión puede influir en nuestra forma de hablar. Si conoce o utiliza otras palabras o expresiones popularmente conocidas, no dude en enviar un comentario.

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