Noticias del español

| | |

| María Luisa García Moreno
Periódico Granma, Cuba
Del 17 al 27 de junio del 2009

EL ESPAÑOL NUESTRO: VERSIONAR

No aparece en los diccionarios académicos versionar (cuyo participio sería versionado); aunque sí, en el muy presigioso Diccionario de María Moliner, donde se le define como: «hacer una nueva versión de una obra de creación, por ejemplo, de una composición musical». Esa inclusión significa, en buen español, que va camino de su aceptación, pese a resultar, como me dice un lector, malsonante.


Sufijo formador de sustantivos femeninos es -isa, que se emplea en palabras como sacerdotisa, poetisa y otras. El Diccionario de la Real Academia Española (DRAE) define: «poeta, -isa «persona que escribe poesía». Modernamente se utiliza también la forma poeta como común para ambos géneros (el/ la poeta), aunque el femenino tradicional y más usado es poetisa.

Según los diccionarios académicos, se llama leísmo al empleo como complemento directo de las formas le, les, variantes del pronombre personal él, correspondientes al dativo illi, illis, caso de la declinación latina en el que se expresaba el complemento indirecto; por ello, la norma culta del español establece su uso para ejercer dicha función. En la oración: «A María la vieron cuando salía de la tienda», el uso del pronombre personal la es correcto, mientras que su sustitución por le, sería un ejemplo de leísmo y, por supuesto, incorrecto. Sin embargo, debido a su extensión entre los hablantes se admite el uso de le en lugar de lo en función de complemento directo cuando el referente es masculino singular. De modo que son correctas oraciones como: «A Jorge le vieron cerca de tu casa» o «A Jorge lo vieron cerca de tu casa».

Al contrario de lo que muchos piensan, adolecer no significa «carecer», sino «tener algún defecto», «caer enfermo» o «padecer algún mal». Etimológicamente, esta palabra procede de doler, y este del latín dõlêre. Nada tiene que ver con adolescente, del latín adolescens, -tis, «hombre joven», participio activo de adolescêre, del que también se deriva el término adulto. Muchas frases inadecuadas se construyen confundiendo el significado de ambas palabras.

El donde se ha vuelto una palabra excesivamente constante en el habla actual del cubano. Uso y abuso que da lugar a expresiones disparatadas como: «Se presentó un libro donde se narra…», «Pronunció interesantes palabras donde exigía…», «Disfrutaba sus vacaciones donde recorrió hermosos lugares…», todos incorrectos o, al menos, imprecisos, pues ni el libro, ni las palabras, ni las vacaciones son sustantivos referidos a lugar. La voz donde funciona como adverbio relativo de lugar y se usa esencialmente para introducir oraciones subordinadas adverbiales; de modo excepcional se emplea en subordinadas adjetivas, cuyo sustantivo antecedente exprese lugar: «Construyeron el monumento en el sitio, donde se libró la heroica batalla».

¡Hola!

¿Has buscado tu consulta?

Si no la encuentras, rellena nuestro formulario: