Noticias del español

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JM.Persánch

www.sarasuati.com

Junio 2009

 

EL ANDALUZ: ¿LENGUA CRIOLLA O DIALECTO CASTELLANO?


En la actualidad, pocos somos los académicos (filólogo en mi caso) que aún nos atrevemos a exponer abiertamente las dudas sobre el andaluz como dialecto del castellano.


 La cuestión se me antoja de vital importancia, debido a que el andaluz presenta una estigmatización de inferioridad frente al castellano, obstaculizando una relación entre iguales. La opinión popular generalizada sobre el andaluz, aún hoy día, es que se trata de castellano mal hablado, en distintos grados y dependiente de múltiples variables, por tanto, dialecto procedente del castellano y no lengua propia de una comunidad. Los estereotipos andaluces (vago, inculto, etc.) no hacen más que reforzar la estigmatización proyectada a través de la lengua durante siglos. Y es que los factores paralingüísticos, por muy externos que sean a una lengua, llegan a convertirse en factores internos (historia, sociología, economía, etc.) [1] Es por ello que la actitud del hablante se plasma en la realización de su lengua en habla. Una actitud evidente del castellano sobre el andaluz, de la lengua de los vencedores en la reconquista. Por prestigio se aceptan como buenas las ideas de los vencedores, porque la victoria tiene prestigio.[2] […] Ahora bien, ese prestigio significa una aceptación lograda más por conveniencia que por imposición, aunque puedan darse una y otra forma sin ninguna clase de dramatismo. La conveniencia es utilitaria y no todos los hablantes tienen fidelidad hacia el instrumento que poseen.[3]

 

      Pero, ¿fidelidad a quién? ¿Al Reino de Castilla? ¿A Isabel II? ¿Aceptación por conveniencia? ¿De quién? […]

 

      Los castellanos vencieron en su reconquista y sometieron a una aculturación a los habitantes de la zona reconquistada, que durante ocho siglos de presencia musulmana habían forjado un habla criolla (pues la lengua de los vencidos tiene que adaptarse a la vencedora) Esto lo hemos presenciado recientemente, en términos históricos, con la lengua de la única superpotencia actual en el mundo, el inglés, por ejemplo, cuando Estados Unidos se hizo con un tercio del territorio de Méjico anexionado tras la firma del Tratado de Guadalupe Hidalgo(1848), toda la zona habla ahora inglés. Antes se aprendía latín en época del imperio romano y trajo como consecuencia el desarrollo de las lenguas romances, análogamente, España como tal cuenta con 500 años de historia, los musulmanes estuvieron en Andalucía 8 siglos, ¿debemos pensar que su habla y su cultura no caló en la población cristiana de aquel contexto histórico?

 

    Para crear un reino (estado) fuerte se debe consolidar una identidad lo más homogénea posible, con un factor común: la lengua. La España de la reconquista se cimentó sobre el castellano y la religión católica, de ahí que se ignore al andaluz como lengua criolla, que si bien es cierto que conserva un gran sustrato léxico castellano, presenta múltiples rasgos propios. Pidgin es la variedad lingüística que se crea a partir de dos o más lenguas con el fin de satisfacer necesidades inminentes de comunicación entre individuos que no poseen ninguna variedad en común (está pasando actualmente con el spanglish, ¿por qué negar que sucediera hace siglos con el latín (romances) y el árabe?) Las lenguas pidgin no tienen hablantes nativos, porque son soluciones sociales y, por ello, se caracterizan por normas de aceptabilidad. Paso previo al nacimiento de toda lengua criolla. Cuando el pidgin encuentra hablantes nativos, pasa a ser lengua Criolla, y ésta ya no es ninguna de las anteriores, sino un híbrido, otra cosa. La lengua Criolla se desarrolla, se enriquece, aumenta su complejidad morfo-sintáctica, desarrolla variedad léxica y sobre todo se convierte en variedad materna de una comunidad. Todos estos factores se dan en el andaluz:

 

 Se desarrolla:  La prueba inequívoca de que el andaluz se ha desarrollado es la acumulación de particularidades que presenta en todos los aspectos de la lengua que no encuentran equivalente en castellano.

Se enriquece:  Toma un gran sustrato del léxico castellano, pero no rechaza influencias árabes. (Aljamiada-mozárabe-castellana).

Aumenta su complejidad morfo-sintáctica: El andaluz no elimina u omite nada, sino que por el contrario el andaluz se configura por un sistema de sustitución, no de eliminación en oposición al castellano. Hecho que los castellanoparlantes no captan por la complejidad de este comportamiento lingüístico, de ahí que, por ejemplo, cuando imitan el acento andaluz se limitan a no pronunciar las eses finales; pero Los pájaros pasa a ser loh páharo. La <s> de <los> no es omitida, sino suplida por una aspiración, y la segunda <s> no se hace necesaria porque cuando el sustantivo comienza por consonante, el plural del mismo queda indicado por medio de la propia aspiración, por tanto, la aspiración es a su vez rasgo fonético y también marcador morfológico desinencia plural. Lo mismo ocurre con loh tomate (los tomates), lah mano (las manos), lah palmera (las palmeras)… cuando el sustantivo empieza por vocal la <s> es pronunciada pero guarda su carga morfológica: los oho (los ojos).

Desarrolla variedad léxica y semántica: Independencia léxica con palabras que no encuentran correspondencia en castellano y uso de vocablos españoles con distinción de significado. Además de la conservación de arcaísmos del castellano antiguo.

Se convierte en variedad materna de una comunidad: Es evidente que el andaluz es la lengua materna/vehicular en Andalucía.

 

 

     Otras consideraciones o «requisitos» para ser lengua en lugar de dialecto, según la mayoría de teorías lingüísticas, es poseer: ortografía (el dialecto se caracteriza por no ser escrito), gramática y literatura propias:

 

 Ortografía: Si bien es cierto que a día de hoy el andaluz no cuenta con una ortografía normativa del andaluz, conocemos varios intentos para reflejar sus rasgos, aunque no extensible a toda Andalucía debido a su variedad interna. Actualmente son varios los intentos para dotarse de una ortografía andaluza, como los diversas propuestas presentadas por la Hunta d’Ehkritoreh n’Andalú (Junta de Escritores en Andaluz).

Gramática: A día de hoy el dialecto andaluz sigue sin poseer una gramática normativa distinta a la española. Sin embargo, a lo largo de la historia se han elaborado propuestas de gramática del andaluz, que nunca llegaron a aprobarse oficialmente. La última se elaboró durante la II República española, siendo presentada en las Cortes junto al Estatuto de Autonomía de Andalucía, pero debido al estallido de la de la Guerra Civil española en 1936 jamás llegó a aprobarse.

Literatura: Algunas obras literarias históricas en andaluz son las siguientes: el sainete Los hijos del tío tronerade Antonio García Gutiérrez (parodia de El trovador del mismo autor); El esquilaor, parodia de El trovadorde Antonio García Gutiérrez; El libreto de el amor brujode Gregorio Martínez Sierra; El libreto de la vida brevede Carlos Fernández-Shaw; Los entremeses de los Hermanos Álvarez Quintero como Ganas de reír y ¿A qué venía yo?

 

      Este artículo no tiene afán doctrinal, y por tanto no fue escrito creyéndose en posesión de la verdad, en él simplemente he señalado cuestiones que permiten pensar sobre el andaluz como lengua criolla aljamiada-mozárabe-castellana en lugar de dialecto castellano, a través de cuestiones culturales, históricas, sociológicas y estableciendo paralelismos que fundamentan la duda. Sobre los orígenes, muchas preguntas quedan abiertas o, al menos, encuentran respuestas ambiguas y parciales, dependiendo de la mano que escribe. Yo humildemente creo en el andaluz como hibridación lingüística, por tanto lengua propia de Andalucía, una lengua pidgin (antes de tener hablantes nativos y pasar a ser lengua criolla) que combina rasgos fonéticos, morfo-sintácticos de la aljamía, con una base léxica esencialmente castellana, salpicada con otras voces léxicas del mozárabe, además de una fuerte aportación morfo-sintáctica igualmente castellana. Por todo ello, me sumo a la opinión expresada por David Hidalgo: Yo no hablo un mal castellano sino un perfecto andaluz.

 

      No obstante, para finalizar, es muy reseñable que en la nueva era que se avecina, y ya hemos comenzado a experimentar desde la década de 1990, de una aldea global de comunicación y tecnología, el castellano y el andaluz se encuentran inmersos en un proceso de nivelación lingüística, y las fronteras entre ambos son cada vez más borrosas. A medida que las nuevas tecnologías irrumpen en la vida cotidiana, las distancias se acortan. Primero fue la radio, el teléfono, luego la televisión y ahora internet y teléfonos móviles de última generación (también, como no, con acceso a internet). Antes salir, por ejemplo, de España para vivir en el extranjero suponía perder un contacto prolongado con tu cultura, tu lengua, etc. Hoy día es lo mismo vivir en Madrid que en Londres, en Sídney, Nueva York o Tokio. Pues tu cultura, tu lengua y tu vida anterior están a sólo un click de ratón.

 

  

Recomendaciones:

 

-Gutierrez Forero, Tomás. En defensa de la lengua andaluza. Editorial Almuzara. 2006.

 

-El polémico dialecto andaluz, J. María de Mena en http://www.andalucia.cc/adarve/polemicodialecto.html

 

-Sociedad para el estudio del andaluz en http://www.andalucia.cc/andalu/index1.html

 

-Normas ortográfica para el andaluz enhttp://andalucia.cc/andalu/Ortografia.html

 

-Blog de JM.Persanch en Andaluz Las aventuras del Semari en http://lasaventurasdelsemari.blogspot.com

 

-Traductor gratuito castellano-adaluz online en http://oreneta.com/kalebeul/2008/06/16/traductor-castellano-andaluz/

 

 Notas:

[1] Alvar, Manuel. Manual de dialectología: El Español de España. P.14

[2] Ibíd. P.16

[3] Ibíd. P.16

[4] Ver Alcalá Venceslada, Antonio. Vocabulario Andaluz. (1933)

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