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Del idioma: Del cíclope al ciclo

María Luisa García Moreno (revista Pionero, Cuba, septiembre 2013)

Si no has leído La Odisea, de Homero, seguramente has tenido la oportunidad de acercarte a esta interesante obra de la literatura universal a través de alguna historieta, animado o película, de modo que la historia de Ulises u Odiseo, alejado de Ítaca, su tierra natal, por una venganza de los dioses, no debe resultarte del todo ajena.

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Una de los personajes más conocidos de esta epopeya es Polifemo, el gigantesco cíclope, que apresó a Ulises y sus compañeros para devorarlos sin piedad. Para huir, tuvieron que cegarlo, clavando en su único ojo, una enorme estaca; entonces pudieron ocultarse bajo las ovejas y escapar, cuando estas salieron a pastar.

La palabra cíclope es un término compuesto, que procede del latín ciclops, y este, a su vez, del griego kyclos, ’círculo’, más óops, ‘ojo’. En la mitología griecolatina, los cíclopes eran criaturas de estatura y fuerza descomunales cuyo nombre se debe al único ojo, grande y redondo, que llevaban en medio de la frente, con el cual lograban una visión panorámica.

Lo curioso en materia de idiomas —para que veas qué curiosas resultan las asociaciones lingüísticas— es que de ciclops también se derivan ciclo, cíclico y además ciclón, en clara alusión a los remolinos del huracán y a su ojo o centro. De igual forma, integran esta curiosa familia ciclismo, ciclista y bicicleta —esta última compuesta por el elemento compositivo bi- más ciclo, ‘círculo’.

Ahora y no solo entre nosotros, pues se usa también en Colombia, por ejemplo, ha aparecido el término bicitaxi —acrónimo (vocablo formado con las iniciales o elementos de dos o más palabras), de bicicleta y taxi (acortamiento de taxímetro)—. Sin embargo, el término bicitaxi no está muy bien formando, pues los vehículos empleados para esta función no son en realidad bicicletas, sino triciclos, pues tienen tres ruedas. Se ha propuesto que se les llame ciclotaxis, voz mucho mejor conformada; pero ¿prenderá esta propuesta o se mantendrá bicitaxi, vocablo ya extendido en el uso?

Así son las cosas del idioma: recuerdo que cuando apareció el concepto de medio ambiente fue también muy criticado, porque medio y ambiente son sinónimos y la palabra resulta redundante; pero se quedó. ¡Ah! Y debes escribirla así: medioambiente.

Así ves, que desde tiempos antiguos las palabras llegan, se mantienen o cambian; pero enriquecen nuestra lengua.

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