Noticias del español

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| Luis Carlos López Portilla
eldiariomontanes.es, España
Lunes, 15 de septiembre del 2008

CANTABRIA NO ES LA CUNA DEL CASTELLANO

Arrecian las voces asegurando el nacimiento de la lengua castellana o española, aquí, en Cantabria.


Citan para ello, como no podía ser menos, palabras de algún destacado filólogo que en clásico texto universitario afirmaba haber visto nuestras cántabras tierras el nacimiento de esta lengua universal. ¿Qué pruebas pueden aducir a propósito del presunto nacimiento del castellano o español entre nosotros? Sencillamente, ninguna. Cuando hablo de pruebas me refiero, lógicamente, a documentos, textos. Aparte de las opiniones, muy dignas de respeto, que en su día famosos filólogos popularizaron en cátedras y manuales universitarios asegurando el nacimiento de la lengua en tierras de Cantabria no existe ningún documento que lo pruebe.

Por ello, como escribía Emilio Alarcos, «Aunque el castellano, como lengua hablada, preexiste a las glosas escritas, no deja de estar justificado que llamemos a la aparición de éstas 'nacimiento del castellano'. Y hoy por hoy, mientras un fortuito hallazgo no nos depare otro testimonio más antiguo, 'el primer vagido', como dice Dámaso Alonso, del castellano lo constituyen las Glosas Emilianenses». ('El español, lengua milenaria').

Si volvemos la vista a La Rioja o Castilla y León, comprobaremos el hecho tangible de que estas dos comunidades autónomas españolas alumbraron el nacimiento de las citadas Glosas Emilianenses en el primero de los casos o las Glosas Silenses en el segundo. Ellos sí pueden aducir que el castellano vio la luz en ambas regiones. Cuentan para ello con la prueba, con el texto, con los vocablos conservados y glosados. Así es como en su día, esta constatación del nacimiento de la lengua castellana se hizo figurar en los Estatutos de Autonomía de ambas Comunidades.

Con respecto a La Rioja, abierta de carácter, en una gradación del espíritu castellano con lo vasco, lo navarro y lo aragonés, se nos ofrece como una tierra de transición, o si se quiere, como una provincia-región, pequeña, pero bien definida. Y pese a ello, a ser una zona transicional de todas esas variantes, no deja de ser significativo que lingüística y literariamente, sea La Rioja la cuna del primer vagido de la lengua castellana que, como dice algún cronista, «se escucha en el monasterio de San Millán». Estudiando las Glosas Emilianenses y Silenses ha podido Menéndez Pidal rastrear la lengua que vivía España entre los siglos X y XI. Y ese inicial balbuceo se produce en La Rioja. 'Sólo una vez —escribe Dámaso Alonso— entre las glosas del monasterio de San Millán de la Cogolla, atribuidas al siglo X, hay una que se puede decir que casi tiene ya estructura literaria. El monje riojano estaba anotando un sermón de San Agustín. La última frase latina la ha traducido íntegra; sin duda le ha parecido seca; la ha amplificado —hasta doce líneas cortas— añadiendo lo que le salía del alma'. Y este señalado trazo, publicado por Gómez Moreno y Menéndez Pidal, es el primer texto de la lengua española: Una oración. Así es como funcionan las cosas, con pruebas materiales, tangibles, no con meras opiniones, suposiciones o conjeturas, aunque éstas provengan en ocasiones de distinguidos académicos o catedráticos.

Hace bien poco, la distinguida medievalista Victoria Cirlot glosaba en un diario nacional la figura de Martín de Riquer, escribiendo que cuando le venían al eminente profesor con alguna idea luminosa siempre respondía: «Como decía Fustel de Coulanges, puedes decir lo que quieras, pero donnez-moi un texte…» (Déme usted un texto) lo cual significaba, lisa y llanamente, añade la profesora, que 'toda afirmación referente a una época del pasado debía estar asentada en documentación, pero también mucho más. Quiere decir que, por encima de todo, está el texto. Y por encima de todo significa por encima de uno mismo, de las ideas que uno pueda tener, sobre todo de las ocurrencias'. ('ABC', 20/8/2008). Fustel fue todo un profesional de la historia, maestro de generaciones, para quien se creó la primera cátedra de historia medieval de La Sorbona.

Tuve un profesor de literatura medieval, jesuita, menos famoso que el citado Martín de Riquer pero quizás tan exigente como él, producto de su formación en la citada Sorbona y seguidor igualmente de Fustel de Coulanges quien, ante cualquier ocurrencia un poco atrevida por nuestra parte, siempre respondía: 'Oui, mais où sont les textes?', es decir, «Sí, pero, ¿dónde están los textos? ¿Dónde está la prueba?».

Expongo los ejemplos anteriores porque algún que otro profesor adjunto de la famosísima universidad de Tennessee dice haber encontrado las raíces del castellano en la comarca cántabra de Valderredible. Que se sepa —de lo contrario ya habría visto la luz— no existe ningún texto o glosa al respecto, simplemente parece tratarse de elucubraciones publicadas ya anteriormente en libro generosamente editado por la Consejería de Cultura (¡Ay, nuestros dineros!). Parece ser ahora que Gonzalo de Berceo, primer poeta castellano de nombre conocido y que escribió tres siglos después de ese primer vagido del idioma, fue un adulterador de la historia y puso a San Millán en tierras logroñesas cuando resulta que no se movió de Valderredible en toda su santa vida.

Tales son las autorizadas palabras de nuestro ínclito presidente regional ('El País', 30/8/2008), el mismo que en EL DIARIO MONTAÑES de fecha 24/11/2004 declaraba rotundamente que el castellano o español «se comenzó'» a hablar en Cantabria en el año 770 de la mano de Beato de Liébana'.

¿Qué precisión de fechas y por parte de Beato de Liébana que no escribió más que en latín eclesiástico! ¡Ay! Al igual que en el año 2004 se trataba de promocionar el Año Santo Lebaniego, ahora ocurre lo propio con el proyecto Comillas. Se trata, simplemente, de llamar la atención. Atengámonos a los hechos y seamos serios. La verdad científica es lo que vale y no la elucubración, la demagogia o el espectáculo.

Luis Carlos López Portilla es doctor en Filogía Hispánica ¿Qué pruebas pueden aducir a propósito del presunto nacimiento del castellano o español entre nosotros? Sencillamente, ninguna. Y me refiero a documentos, textos…

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