Noticias del español

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| Leslie Froelich
Mundo Hispánico, Georgia (EE. UU.)
Jueves, 2 de octubre del 2008

¡ASÍ HABLAMOS, MAN!

¿Es el espanglish una amenaza al español o una evolución natural?


Si todos los días chequea sus emails, paga los biles y se reúne con los amigos para el lonche, usted habla spanglish.


Puede que el inglés sea la lengua predominante de Estados Unidos, pero el español es el idioma hablado en casa por más de 40.000 millones de personas en este país, según el Censo. Esto hace posible un choque entre el inglés y el español y, como consecuencia, la existencia de una mezcla: el spanglish.

«Es básicamente una variedad del habla que tiene mucha influencia de la lengua mayoritaria, que es el inglés», explicó Óscar Moreno, profesor de español de la Universidad Estatal de Georgia.

Según el experto, quienes hablan spanglish lo hacen de manera inconsciente y en muchos casos los hispanoparlantes utilizan esta forma de hablar para comunicarse con otras personas que, aunque también hablan español, usan distintas palabras. Y es que, por ejemplo, es más fácil decir popcorn que explicar que en Venezuela se dice cotufa, en Colombia crispetas o en México palomitas.

«Se ha creado una forma de comunicación que ya está disponible para nuevos inmigrantes. Tienen el problema del inglés, pero también tienen problemas con el español», dijo el chileno, quien destacó que el spanglish se oye principalmente en estados con más presencia hispana, como California, Florida y Arizona.

Más allá de las palabras

La invención de nuevas palabras ha generado mucha controversia, según Ilan Stavans, profesor de cultura latinoamericana del Amherst College de Massachussetts y autor del diccionario Spanglish: The Making of a New American Language.

«Mucha gente se queja de que hay tantas nuevas palabras, pero en realidad no es nada nuevo. La gente inventa nuevas palabras porque hay necesidad, ya sea por una invención tecnológica o porque a un grupo específico de hablantes de esta lengua intermedia se las ingenia para adaptar sus códigos al mundo que los rodea», aseguró el mexicano.

El fenómeno del spanglish, según Stavans, no solo tiene que ver con el idioma y con la necesidad de crear palabras para comunicarse, sino que además tiene una explicación social.

«Hay un tema ideológico más profundo detrás del spanglish que tiene que ver con la aceptación de la comunidad latina en Estados Unidos. Es tan controversial precisamente porque está en la encrucijada de una serie de temas que son tan importantes para este país en este momento, por ejemplo: cómo nos adaptamos a los valores estadounidenses o cómo perpetuamos los valores de nuestras propias culturas».

Entre críticas y elogios

No solo los estadounidenses se preocupan por la existencia del spanglish; entre los hispanos existe un debate acerca de su uso. Mientras unos piensan que se destruye el español, otros consideran que es parte de su evolución.

Basta con leer los comentarios de Roberto González-Echeverría, profesor de literatura hispana y comparativa de la Universidad de Yale, publicados en el diario argentino El Clarín, para comprender la pasión que puede provocar esta polémica.

«El spanglish es una invasión al español por el inglés», escribió, «(es) un grave peligro a la cultura hispánica y al progreso de los hispanos. La triste realidad es que el spanglish es básicamente la lengua de los hispanos pobres, muchos de los cuales son casi analfabetos en cualquiera de los dos idiomas (…) algunos se avergüenzan de su origen e intentan parecerse al resto usando palabras inglesas y traduciendo directamente las expresiones idiomáticas inglesas».

Pero no todos están de acuerdo con González-Echeverría. Según Stavans, el spanglish es simplemente una evolución natural y cree que no existen lenguas puras, porque todas están en movimiento constante.

Por su parte, Moreno reconoce que muchas personas, tanto latinos como anglos, rechazan esta forma de hablar, pero asegura que tiene su lugar entre los idiomas.

«Para mí el spanglish es la riqueza de la expresión cultural», dijo.

Las voces del futuro

Uno de los grupos que más influye en el desarrollo de este fenómeno son los jóvenes, en particular quienes llegaron a este país en una edad temprana.

Tal es el caso de Aglae Soto, una mexicana de 21 años que ha pasado más de la mitad de su vida en Estados Unidos y quien, al ser consultada sobre su vida cotidiana, respondió:

«Trabajo full time, soy secretaria en una compañía de landscaping, y también voy a college». Especificó que le resulta más fácil usar este último término, al igual que otros relacionados con la educación, porque «todos saben lo que significa».

Sin embargo, Soto aseguró que la mayoría del tiempo, mezclar el inglés y el español es algo que hace inconscientemente.

«Cuando hablo se me salen los dos. Cuando yo pienso, no sé si estoy pensando en inglés o en español, solo lo digo como me sale. Hay veces ni me doy cuenta».

La mexicana reconoce que usar un idioma en vez del otro depende de con quien esté. Ella habla español en el trabajo para poder comunicarse con los constructores y también lo habla en casa con sus papás, mientras opta por usar el inglés cuando está con sus amigos, aunque la mayoría también son latinos.

Por último, Soto opinó que el spanglish, por más que genere controversia, no le parece una influencia negativa.

«Yo creo que es natural lo que estamos haciendo. No creo que es malo, no creo que estamos destruyendo el idioma español».

¿Cómo se usa el spanglish?

No solo es cuestión de combinar el inglés y el español, sino que se puede escuchar en varios contextos diferentes.

Según el profesor Stavans, estos tres ejemplos son los más comunes:

1. Cambio de códigos.

Este fenómeno sucede cuando el interlocutor cambia, muchas veces inconscientemente, de un idioma a otro en la misma conversación.

Ejemplo: «Tengo que pick up a mi hija del daycare» (tengo que recoger a mi hija de la guardería).

2. Pensar en un idioma pero comunicarse en otro.

En este caso, el hablante trata de ser fiel a un idioma, pero termina usando palabras que se escriben o suenan semejante pero tienen significado distinto. Es decir, su manera de construir frases se basa en una lengua mientras habla otra.

Ejemplo: «Te llamo para atrás» (te llamo luego, del inglés call me back).

3. Inventar palabras.

Uno de los aspectos del espanglish que más ha generado controversia es la creación de nuevas palabras, principalmente a partir de verbos y términos tecnológicos.

Ejemplo: «Voy a vacumear la carpeta» (voy a aspirar la alfombra) o dragear algo en vez de «arrastrarlo».

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