El signo del punto y coma (;) suele generar dudas a la hora de utilizarlo, pues es el de aplicación más subjetiva, por lo que a continuación se ofrecen unas orientaciones sobre su uso adecuado.
1. Plural de punto y coma
El nombre de este signo de puntuación es punto y coma, cuyo plural es puntos y coma, aunque también es posible mantener la denominación invariable (los punto y coma), según el Diccionario panhispánico de dudas.
2. En enumeraciones complejas
El punto y coma se emplea para separar los miembros de enumeraciones que presentan de por sí comas. Así pues, mientras que en la enumeración «Habló con el presidente, la vicepresidenta y varios ministros» se usa coma porque los elementos son sencillos, en el siguiente caso se utiliza punto y coma: «Habló con el presidente, que volvía de una reunión; la vicepresidenta, que tenía muchos compromisos, y varios ministros, a los que fue viendo a lo largo del día». Se mantienen los puntos y coma aunque solo presente puntuación interna uno de los miembros: «Habló con el presidente, que volvía de una reunión; la vicepresidenta, y varios ministros».
Ante el último miembro de la enumeración (el que se introduce con y), puede usarse un punto y coma también, pero se recomienda una coma en su lugar.
3. En enumeraciones en lista
También separa los miembros de enumeraciones dispuestas en forma de lista cuando los miembros tienen cierta complejidad, pero no funcionan como enunciados autónomos con pleno sentido. Cada miembro se escribe en minúscula y el último se cierra con punto:
Las opciones son variadas:
— irnos ya a la playa;
— llamar para ver si van a acompañarnos;
— preguntar si alguien sabe algo.
4. Con pero, mas y aunque
Ante las conjunciones pero, mas y aunque se recurre al punto y coma cuando la oración que sigue no es ni demasiado corta (se usa la coma) ni demasiado larga (se utiliza el punto): «La próxima actividad será la pintura; pero, de momento, hay que esperar pacientemente aquí hasta el siguiente turno».
5. En oraciones yuxtapuestas
El punto y coma puede vincular dos oraciones o segmentos que mantienen una relación de sentido. Dicha relación no es ni muy fuerte (aparecería en su lugar una coma) ni muy débil (se recurriría al punto): «Volvió y no dijo nada; probablemente, tuvo un mal día».

