Noticias del español

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| Emilio Bernal Labrada
Academia Norteamericana de la Lengua Española

NEOLOGISMOS : HISPANOUNIDENSE, CORREL

Como una de nuestras funciones académicas —si bien, lamentablemente, no se ejerce tanto como se debiera— es la de acuñar o sugerir neologismos útiles y lógicos que suplanten con voces auténticamente españolas los nuevos términos que surjan en ajenos idiomas, desde hace tiempo quería traer esto a vuestra atención. Nada y nadie nos exige que seamos pasivos «contabilizadores» o catalogadores, limitados a tomar nota de las voces y el alcance de su uso para irlas incorporando al léxico oficial.


Nuestro Director, por ejemplo, ha tenido la feliz idea de acuñar hispanounidense, término que permite condensar en una sola palabra lo que de otro modo requería una frase entera («hispano de los Estados Unidos», o bien «hispano estadounidense»).

Reúne esta voz las condiciones esenciales y otros aspectos favorables para incorporarse al léxico y ponerse en circulación:

    1) es de significado claro, fácilmente deducible;

2) no contiene combinaciones de letras ni elementos ajenos al español (se limita a unir una palabra existente, hispano, con la terminación de otra, estadounidense);

3) es flexible en cuanto a funciones gramaticales (es sustantivo y adjetivo de género común) y se prestaría incluso para la creación de derivados, y

4) permite la normal pluralización española.

Tiene, además, las virtudes de ahorrar tiempo y espacio, aparte de contribuir a fortalecer el término hispano-a y de desplazar, por tanto, el equívoco latino-a (latinos, como sabemos, pueden ser también, entre otros, los franceses y portugueses y, desde luego, los italianos).

Otro término que nos pide a gritos alguna alternativa y que lamentablemente seguimos usando (y copiando) es e-mail. Solicito, por consiguiente, vuestra colaboración para poner en circulación el término CORREL, (combinación de corre-o y el-ectrónico [de género masculino]), porque sinceramente el anglopréstamo e-mail (y sus variantes con mayúscula o sin guión) me parece innecesario y reñido con las normas ortográficas y fonéticas de nuestro idioma. Por otra parte, e-mail no es pluralizable conforme a los cánones de nuestro idioma, en tanto que a correl basta con añadirle la clásica terminación –es, como a cualquiera otra voz de igual terminación (cordel, mantel, papel).

Por cierto que correl reúne las mismas condiciones que para incorporarse al léxico y usarse acabamos de exponer respecto a hispanounidense.

No me parece mal el uso ibérico de emilio, voz adaptada homofónicamente de email, pero no se presta para derivados. En cambio CORREL no cuesta nada usarlo, se entiende perfectamente, y contribuye a «limpiar, fijar y (acaso) dar esplendor» al idioma.

También es aceptable cibermensaje, que hemos venido usando junto con cibersitio y otras voces análogas. Sin embargo, cibermensaje, aparte de ser larga (cinco sílabas), tampoco se presta para derivados.

En cambio, correl sí permite formar útiles derivados que son imposibles con e-mail, emilio y cibermensaje. Por ejemplo: correlero, correlístico (adjetivos), correlear-se, (verbo normal y reflexivo), correleramente (adverbio), y hasta correlería y correlismo (sustantivos), etc. Permitiría incluso —si no es ir muy lejos— formar un término compuesto para suplantar el también antihispánico spam (¿acaso genericorrel, a base de generi[i])-al + correl?).

Cabe observar que es muy raro que se cuestione el significado de correl, puesto que es un término cuyo sentido, en contexto, se capta intuitivamente, si bien, por las dudas podría ponerse cibermensaje entre paréntesis la primera vez que se enuncie o aparezca en un texto.

Como en su sabiduría, tiene razón nuestra Real Academia Española al afirmar que correl no tiene suficiente uso para justificar su inclusión en el catálogo del idioma, estimo que nos urge e incumbe dárselo, puesto que falta nos hace.

En fin, estimo que sería para la ANLE buena iniciativa dar un paso de avance en la lucha contra los extranjerismos, demostrando que el español puede adaptarse perfectamente a la necesidad de contar con nuevos términos sin copiarlos, tal cual, de otros idiomas.*

* Es interesante observar que la Academia Francesa aceptó oficialmente, en el 2004, el equivalente en su idioma: courriel. A la vez, no sólo exhorta a usarlo sino que hasta oficialmente lo exige para suplantar al bochornoso email. Ello ha sido gracias al ingenio y tesón del profesor Jean Guedon, de la Universidad de Montreal, que durante muchos años se empeñó en ponerlo en circulación. Creo que nosotros debemos hacer otro tanto para defendernos del espanglés. ¿No es acaso correl/courriel utilísimo y de fácil comprensión?

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