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Alexis Márquez Rodríguez  

Últimas Noticias. Venezuela

Domingo, 27 de noviembre del 2011 

CON LA LENGUA: LAS CONJUNCIONES (1)


Vimos que las preposiciones sirven para enlazar palabras  dentro de la frase u oración, agregando algún elemento significativo a la relación entre las palabras enlazadas. Parecidamente, la conjunción es también una partícula que enlaza, no palabras, sino frases u oraciones, e igualmente introduce en el enlace una noción semántica, es decir, un elemento de significación. 


Según el valor semántico de las conjunciones, estas se agrupan en varias clases.

Las conjunciones más comunes son las copulativas. Estas enlazan dos o más elementos con un valor sumativo. Si decimos, por ejemplo,  «Isabel y Fernando fueron reyes de España», la conjunción «y» señala que los dos nombres están juntos, se suma uno al otro para formar, en este caso, el  sujeto compuesto de la oración. La conjunción «y» toma la forma «e» cuando el  segundo de los elementos enlazados comienza por «i» o por «hi», para evitar el choque cacofónico de las dos «íes»: «Él usa sarcasmos e ironías en sus escritos»; «Había nobles e hidalgos de todo tipo». En este último caso no se emplea la forma «e» cuando la «i» forma un diptongo: «Matan y hieren sin razón alguna».

Cuando la relación entre los elementos enlazados por la conjunción  copulativa  es negativa, en lugar de «y» se emplea la forma «ni»: «Ese no es médico ni  nada». Por ser «ni» una conjunción  copulativa de signo negativo podría inducir al error de considerar que no es sumativa. Pero sí lo es. En el ejemplo propuesto hay dos elementos que se suman: el no ser médico y el no ser nada. Es como si dijéramos «Ese no es médico y no es nada».

Cuando se trata de la enumeración de dos o más elementos afirmativos lo  usual es emplear «y» sólo delante del último elemento de la serie: «Ella estaba cansada, molesta y llena de dudas»; «Era un tipo alto, fornido, de piel oscura y cabello ensortijado». Lo mismo ocurre con la conjunción «ni»: «No había aceite, leche, harina pan, ni nada».

Sin embargo, esto no es una regla, y en ambos casos podría repetirse la  conjunción delante de cada elemento de la serie, lo cual suele hacerse con fines   estilísticos: «Ella estaba  cansada y molesta y llena de dudas»; «Era un tipo alto  y fornido y de piel oscura y cabello ensortijado». Esta repetición de la conjunción «y»  enfatiza la presencia de los elementos de la serie. En las oraciones negativas es frecuente que se repita la  conjunción  «ni» a fin de enfatizar la negación: «No había aceite, ni leche, ni harina pan, ni nada».

En todo caso, la repetición de la conjunción —fenómeno conocido como  «polisíndeton»— lo mismo que su supresión total —conocida como «asíndeton»— es  un recurso que con frecuencia se emplea con fines literarios, tanto en la prosa como  en el verso.  

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