Noticias del español

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| Ricardo Espinosa
Tribuna Campeche, México
Martes, 7 de julio 2009

¿CÓMO DIJO?: COMO QUIEN DICE, AHÍ ESTÁ EL DETALLE

Cuando supimos que el verbo «cantinflear» aparece en el Diccionario de la Real Academia Española como una forma de hablar disparatada con la que finalmente no se dice nada, los mexicanos nos sentimos orgullosos porque el verbo obviamente está inspirado en Mario Moreno «Cantinflas», una de las máximas figuras de nuestro ambiente artístico nacional.


A Cantinflas, por error se le ha adjudicado el título de máximo «mimo» mexicano, sin tomar en cuenta que la característica fundamental de un mimo es precisamente el expresarse sin palabras, mientras que la principal gracia de Cantinflas radica exactamente en lo contrario, en su verborrea.

De lo que debemos estar muy conscientes es de que, independientemente que la palabra sea un homenaje a la comicidad del célebre personaje, el hecho de cantinflear al expresarnos oralmente o por escrito es un defecto que afecta seriamente a nuestra comunicación.

Esos malabares verbales que tan magistralmente hacía Cantinflas, nos provocan la risa precisamente por absurdos, pero ya ubicados en el campo de la comunicación ¿quién va a querer ser absurdo? Sería totalmente absurdo.

Es clásica la escena de un político que está pronunciando su discurso y le da vueltas y vueltas a las palabras y a las frases, al grado de que más parece que su intención es precisamente la de que nadie le entienda algo coherente, es decir, que nadie capte de su discurso, algo que tenga sentido práctico:

«Compatriotas… hay momentos en la vida del hombre, en que como dijera uno de nuestros preclaros antecesores, un hombre de ésos que en la historia de nuestro país han sabido dejar una huella imborrable…» y así sigue y sigue con sus circunloquios, (rodeos verbales) mientras el público hace desesperados esfuerzos por no dormirse o, en el mejor de los casos por «sacar» algo en claro de tanta palabrería.

En el medio político esa forma verborreica de expresarse es lo que se conoce popularmente como «demagogia».

Originalmente el demagogo es el «dirigente que obtiene poder apelando a las emociones y prejuicios de la plebe…» pero popularmente, los mexicanos lo hemos venido asociando con un tipo que habla y habla muchas cosas pero finalmente no dice nada, o sea que es una especie de Cantinflas pero ciertamente mucho menos divertido.

Cualquier parecido con algún político nacional que usted conozca, es mera coincidencia.

PREGUNTA DEL PUBLICO: ¿Cuál es la manera más correcta de escribir la palabra esotérico? ¿Así, o con equis: exotérico? pregunta que nos plantea Ma. de Jesús Rodríguez Puente, de Xalapa.

RESPUESTA: Los dos términos existen y tienen significados opuestos: Esotérico es algo oculto, reservado, mientras que exotérico es lo accesible para el pueblo, algo que el público masivo puede entender con cierta facilidad. En la práctica, el adjetivo exotérico es muy poco conocido.

AHORA LE PREGUNTO:

1.— Aquella chica tenía un busto munífico… Eso quiere decir que sus atributos eran:

a) Tener un busto muy bien formado.

b) Tener un busto muy firme.

c) Tener un busto muy abundante.

d) Tener un busto muy pequeño.

TAMBIEN LE PREGUNTO:

2.—¿Qué significa paladín?

RESPUESTAS

1.— c) Munificencia es generosidad, largueza y lo identificamos en este caso con un busto abundante.

2.— Paladín es un defensor. Viene del italiano paladino, que era un cortesano palaciego, cuya función principal era defender al príncipe.

Refrán cínico para terminar: Dime con quien andas… y si está buena me la mandas ¿Cómo dijo? ¡Hasta mañana!

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