Noticias del español

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| Soledad Moya Grondona
Noticias Iruya.com, Salta (Argentina)
Viernes, 8 de mayo del 2009

SOBRE LA UTILIZACIÓN DE ‘EX’ PARA REFERIRSE AL QUE FUE Y HA DEJADO DE SERLO

Un amable lector que nos escribe desde Salta (el dr. lucchini) nos advierte sobre la incorrección de escribir exgobernador o exintendente, todo junto, es decir, sin separar el prefijo ex de la siguiente palabra. considera nuestro lector correcto, entonces, hablar de ex gobernador o ex intendente, y concluye su mensaje exhortándonos a corregir el error.


En primer lugar, corresponde agradecer esta observación porque demuestra un interés poco frecuente por las normas que rigen nuestro idioma, las que tantas veces hemos denunciado nosotros mismos como ignoradas, incluso, por personas y por instituciones obligadas a hacer un uso razonablemente correcto de nuestra lengua.

En segundo lugar, quisiéramos defender nuestra postura argumentando que se trata de una convención de estilo, no reñida con las normas que al respecto ha elaborado la Real Academia Española.

Es cierto que la RAE ha dicho que ex «se escribe separado de la palabra a la que se refiere, a diferencia del resto de los prefijos, y sin guión intermedio». Lo que no dice, y esto no se puede negar, es que escribir el prefijo junto a la palabra sea incorrecto. Esto surge con claridad del Diccionario panhispánico de dudas de la RAE en su edición del 2005.

Lo que sería interesante, a los fines de echar más luz sobre la cuestión del empleo de ex, es saber cuál es el alcance del mismo Diccionario panhispánico de dudas, que ya en su propio título nos está diciendo algo muy importante. Se trata de «un diccionario normativo en la medida en que sus juicios y recomendaciones están basados en la norma que regula hoy el uso correcto de la lengua española».

Partiendo entonces del carácter normativo de los juicios y recomendaciones del Diccionario panhispánico de dudas, corresponde ahora atender a una de sus principales características cual es el carácter matizado de sus respuestas. Punto sobre el cual dice el propio Diccionario que «debido a la naturaleza relativa y cambiante de la norma, el Diccionario panhispánico de dudas evita conscientemente, en la mayoría de los casos, el uso de los calificativos correcto o incorrecto, que tienden a ser interpretados de forma categórica. Son más las veces en que se emplean expresiones matizadas, como Se desaconseja por desusado…; No es normal hoy y debe evitarse…; No es propio del habla culta…; Esta es la forma mayoritaria y preferible, aunque también se usa…, etc. Como se ve, en los juicios y recomendaciones sobre los fenómenos analizados se conjugan, ponderadamente, los criterios de vigencia, de extensión y de frecuencia en el uso general culto».

Es evidente, que en cuanto al uso del prefijo ex el Diccionario ha evitado conscientemente calificar como correcto el uso que recomienda o como incorrecto el uso que no recomienda, y sus razones tiene.

La primera razón, seguramente, es que ex proviene de una preposición latina (ex). No hace falta rastrear mucho para darse cuenta que otras preposiciones latinas incorporadas al idioma castellano (por ejemplo, ante [ante] y sobre [super]) han dado lugar a un sinnúmero de palabras castellanas que ya venían incluso unidas desde el latín, como por ejemplo anteponer y sobreponer. Nadie escribe ante poner y sobre poner.

En segundo lugar, porque la propia Academia mantiene un criterio ambiguo y oscilante respecto del uso de ex. Así por ejemplo al reconocer e incluir en el Diccionario de la lengua la palabra excombatiente, que se escribe así toda junta, sin espacio entre ex y combatiente. Esta palabra es definida por el diccionario como «1. adj. Dicho de una persona: Que luchó bajo alguna bandera militar o por alguna causa política. U.t.c.s. 2. m. Hombre que, después de actuar en alguna de las últimas guerras, integró con sus compañeros de armas agrupaciones sociales o políticas en varios países».

En tercer lugar, porque la propia Academia no se pone de acuerdo sobre la naturaleza de ex. Porque mientras el diccionario dice que se trata de un adjetivo (en cuyo caso podría utilizarse también a continuación del sustantivo [por ejemplo, el gobernador ex o el intendente ex] pero que sin embargo no se hace) el Diccionario panhispánico de dudas dice que se trata de un «prefijo autónomo de valor adjetivo» y admite una excepción a la regla de los prefijos (esto es, que se escriben junto a la palabra a la que se refieren) sin decirnos de ninguna manera por qué. Es más: «Prefijo autónomo» es una clarísima contradicción en los términos. Si «prefijo» es el afijo que se antepone, siempre se antepone a algo, por lógica no pueden existir los prefijos «autónomos», entendidos éstos como los que podrían no anteponerse a nada y ser utilizados solos, es decir, sin modificar a otra palabra.

En cuarto lugar, porque la única sustantivación de ex admisible para la Academia es sumamente polémica. El sustantivo ex significa en idioma castellano «persona que ha dejado de ser cónyuge o pareja sentimental de otra». No está mal, si lo miramos desde un punto de vista de modernización del lenguaje. Pero si lo miramos desde la perspectiva de la modernización social, van apareciendo personas que no tienen ya un solo ex sino que tienen varios. En tal caso ¿es razonable decir, por ejemplo, «acudí a una reunión con mis exes»?

Dice José Antonio Díaz Rojo del Consejo Superior de Investigaciones Científicas de Valencia, España: En el caso del prefijo ex- antes del nombre de cargos, profesiones u otras circunstancias personales empleado para expresar la pérdida de tal condición y que suele escribirse con guión (ex-ministro, ex-marido), sería conveniente unificar el criterio ortográfico y escribir exministro y exmarido, suprimiendo el signo».

El sociólogo Amando de Miguel, sin embargo, postula una solución ecléctica: Cuando se trata de cargos o dignidades, es preferible utilizar ex separado (por ejemplo, ex presidente), pero cuando se trata de otras condiciones prefiere la fórmula sustantivada (por ejemplo, exfumador). «La condición sustantiva hace que se forme una nueva voz», defiende de Miguel.

Por último —y por si las anteriores razones no fuesen suficientes— la utilización sustantivada del prefijo ex para crear una nueva palabra, una sola palabra, se justifica en razones tecnológicas. Los grandes motores de búsqueda globales (también los más pequeños, como es lógico) indexan los contenidos en base a las cadenas de texto que contienen. La inmensa mayoría de estos dispositivos distinguen una palabra de la otra por la interposición de espacios en blanco, que así se representan en pantallas, impresoras y otros dispositivos de salida, pero que en el código de caracteres ocupa, como cualquier otro signo o letra, un byte. Por lo tanto, para un buscador no es lo mismo «ex gobernador» que «exgobernador». Cuando alguien busca las dos primeras palabras es posible que obtenga resultados referidos no sólo a exgobernadores sino también a gobernadores y a otros exes. En el segundo caso esta confusión no es posible.

Resumiendo:

1. Las normas del idioma no dicen, por lo menos de manera explícita y tajante, que unir el prefijo ex con la palabra a la que se refiere o modifica sea «incorrecto» como plantea nuestro lector.

2. Las mismas normas son igualmente matizadas en cuanto se refiere a la utilización del guión para separar las palabras, pero en este último caso existe un mayor consenso universal acerca de su incorrección.

3. La utilización de ex como adjetivo (y no como prefijo) plantea serias dudas, especialmente en cuanto a la posibilidad de ser utilizado después de la palabra a la que se refiere.

4. Ex es el único «prefijo autónomo» de la lengua castellana. Si fuera realmente «autónomo» se lo podría utilizar solo, es decir, sin ninguna palabra aneja. Pero no ocurre así, salvo en el caso de ex como «el que fue cónyuge o pareja» (y en tal caso no es adjetivo). Nadie se refiere a otra persona diciendo: «fulano de tal es un ex».

5. La utilización de ex como prefijo hace que nos preguntemos la razón por la cual no debamos, en este caso, seguir la regla de escribir el prefijo inmediatamente antes de la palabra cuyo significado modifica.

6. Un apreciable número de libros de estilo recomienda, al contrario de la RAE, el uso de ex sin separación. Ninguno de éstos postula que —aún así— se trate de un uso correcto, pero sí admisible.

7. Las Nuevas Tecnologías comienzan a tener influencia en el idioma, y no una influencia menor, como se puede comprobar.

Muchas gracias al Dr. Lucchini. Consideramos atinada su recomendación, pero por el momento Iruya.com no advierte motivos de peso para acceder a corregir lo que nos pide.

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