Noticias del español

| | | | |

| Amando de Miguel
Libertad Digital, Madrid (España)
Martes, 20 de noviembre del 2007

LA LENGUA VIVA: ETIMOLOGÍAS DE ANDAR POR CASA

La verdad es que, puestos a dar un color a las invisibles radiofrecuencias, uno se inclinaría por imaginarlas grises. Por lo menos los aparatos relacionados con la radio suelen ser grises o negros. No se entiende muy bien por qué no los hacen de color.


Gabriel Moncalián Arsuaga (Cantabria) protesta de que el podómetro (= aparato para contar los pasos) reciba ese nombre, cuando se refiere a los «pasos», no a los «pies». En efecto, así es. Pero pous-podos, en griego, es pie en el doble sentido del órgano del cuerpo y de la medida de longitud. Ahora bien, los pasos se dan con los pies. En griego, podegeo es «dirigir los pasos», podenemos equivale a «el de los pies ligeros»; luego lo de podómetro tampoco me parece que sea un término infeliz. Nos tendríamos que acostumbrar a hablar de cuestiones referidas al lenguaje sin que haya necesariamente que lamentarse.

Jerónimo Molina se queja del abuso que supone la voz «arropar» para indicar que se apoya a alguien. Se pregunta irónico: «¿Cómo se puede arropar a alguien en un mitin de verano?». A mí no me extraña tanto ese uso. Arropar es tapar o cubrir con ropa a algún ser animado para preservarlo del frío. Venimos de una cultura en la que la ropa era escasa, por lo que es fácil comprender que la acción de «arropar» pasara a significar también la de proteger, ayudar, potenciar las acciones de una persona. Curiosamente, la palabra ropa está emparentada con robo. En tiempos de nuestros antepasados lejanos era tan escasa y tan cara la ropa que se identificaba la posesión de prendas de vestir con habérselas robado a alguien. El sonido rep o similar da lugar en muchas lenguas europeas a acciones violentas como arrebatar, botín, usurpar, romper, robar, rapaz (= inclinado al robo), rapiña, raptar, rapar. Está claro que la primera asociación que tenían nuestros antepasados de la ropa era algo que se asociaba a la violencia. Recordemos la escena del «expolio» de Cristo y el posterior reparto que los soldados hicieron de sus ropas. No hay que extrañarse, pues, de que exista también arropar como «proteger» o «apoyar» moralmente.

Ana Lorente Marín razona que lo de arena tiene poco que ver con los toros o con los ingleses; se relaciona con el sentido en latín de arena. En efecto, así es. Doña Ana recuerda «la Arena de Verona». Se me ocurre que la arena es en ese caso el palenque o zona acotada para representar un espectáculo o una ceremonia. El palenque sería propiamente la empalizada que cierra ese terreno, muchas veces recubierto de arena, cuando hay un espectáculo ecuestre. Los españoles vemos la arena de la plaza de todos (el albero) como el ruedo por la forma circular de la planta. Se hizo circular para que el toro no se refugiara en las esquinas.

Cándido Alvarado (San Pedro de Sula, Honduras) desea saber cómo se justifica el adjetivo de «gris» cuando se aplica al robo de radiofrecuencias. No tengo ni idea. Las radiofrecuencias son invisibles, por lo que pueden ser «grises» o de cualquier otro color. Espero alguna pista sobre el particular. La verdad es que, puestos a dar un color a las invisibles radiofrecuencias, uno se inclinaría por imaginar que son grises. Por lo menos los aparatos relacionados con la radio suelen ser grises o negros. No se entiende muy bien por qué no los hacen de color.

Pedro Liedo (Pachuca, Hidalgo, México) afirma que tanto «adolescencia» como «adultez» proceden del verbo latino adolescere (= crecer). Siempre me ha parecido que esa interpretación canónica «adolece» de un defecto, que une, con la misma raíz, conceptos tan diferentes como adolescencia y adultez. Considero que es más lógico suponer que «adolescencia» proceda del verbo dolescere (= apesadumbrarse). Tampoco está mal que el adolescente sea el que a la vez crezca y sufra.

José Pérez (Melilla) sostiene que la voz merdellón, que se utiliza en Málaga, proviene del francés merdre de gens. Así quedó para calificar a la gente vulgar, gritona y zafia. Se agradece la precisión. Tampoco hay que reducir esa voz a un localismo malagueño. En otros muchos lugares se entiende que merdellón es como se califica al criado sucio o poco aseado. Naturalmente, se suele presentar con un tono afrentoso.

¡Hola!

¿Has buscado tu consulta?

Si no la encuentras, rellena nuestro formulario: