Noticias del español

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| Inés Izquierdo Miller
La Prensa (Nicaragua)
Martes, 7 de agosto del 2007

HABLEMOS DEL IDIOMA: ¿LA AGUA O EL AGUA?

Aunque agua es un sustantivo femenino, sucede que el artículo que lo acompaña es masculino.


De los varios mensajes recibidos los últimos días hemos decidido responder el del señor Ariel Palacios, quien nos pregunta lo siguiente: «Soy asiduo lector de su columna. Tengo una pregunta, existe una ley gramatical que nos ayude a identificar cuando no usar el artículo femenino en palabras como: agua, águila, alma, arma, etc.., porque se dice el agua, el águila, el alma y el arma, y porqué no con los siguientes sustantivos: la arena, la albóndiga.»

Estimado Ariel, las palabras arma, águila, ansia, agua y ánfora son todas palabras femeninas, pero, sucede que empiezan con una «a», donde recae la sílaba tónica. Si alguien dice «la agua», lo que en realidad está pronunciando es algo así como «lagua».

El artículo singular «el» se usa con sustantivos femeninos cuando empiezan con el sonido «a», en el que recae el acento tónico. Esta regla se aplica a las palabras que empiezan con «a» y con «ha», por ejemplo el agua, el águila, el alma, el hacha, el hambre y también incluye al artículo indefinido (un arma, un hacha), etc.

Cuando las pasamos al plural ponemos el artículo en femenino, como en estos casos: las almas caritativas, las armas peligrosas; las águilas majestuosas, las hachas nuevas.

Según afirma la Real Academia Española (RAE) el uso del artículo definido femenino singular toma la forma «el» cuando precede inmediatamente a nombres femeninos que comienzan por «a» tónica: el agua, el hacha, el águila. Esta transformación no se produce cuando entre el artículo y el sustantivo se interpone otra palabra: la fresca agua, aquí es incorrecto el artículo «el».

Lo mismo sucede con el artículo indefinido femenino singular «una», que toma la forma «un» cuando precede a sustantivos femeninos que comienzan por una «a» tónica, lo que sí es incorrecto es usar la forma masculina del adjetivo que acompañe al sustantivo. Debe decirse un hacha afilada, un águila majestuosa, no un hacha afilado, un águila majestuoso.

En el caso de los indefinidos: «alguna», «ninguna»; adoptan las formas apocopadas «algún», «ningún» en las mismas condiciones que una. La forma aparentemente masculina del artículo definido femenino el y del indefinido un, cuando acompañan a nombres femeninos que comienzan por «a» tónica, provoca, por contagio, que se cometa a menudo la incorrección de utilizar las formas masculinas de los demostrativos este, ese, aquel, delante de este tipo de nombres: este agua, ese hacha, aquel águila.

Debe decirse: esta agua, esa hacha, aquella águila. El contagio se extiende, en el habla descuidada, a otro tipo de determinantes, como todo, mucho, poco, otro, mismo, etc. Son incorrectas frases como «Echa todo el agua» (por «Echa toda el agua»), «Tengo mucho hambre» (por «Tengo mucha hambre»), «un mismo arma» (por «una misma arma»).

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