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| Jesús Morcillo
ABC (Sevilla,Andalucía,España)
Jueves, 2 de marzo del 2006

EL LENGUAJE NO TRANSFORMA LA SOCIEDAD, ADVIERTE A LA PRESIDENTA DEL PARLAMENTO

El catedrático insistió en que no se debe caer en la confusión entre sexo y género en la lengua, que lleva a «aberraciones» como «jóvenes y jóvenas»


El lenguaje no es un instrumento de cambio social, sino un reflejo de la mentalidad de la sociedad que lo usa. Esto afirman muchos lingüistas, como el catedrático de Lengua Española de la Universidad de Sevilla Manuel Ariza. Por ello, recuerda el fracaso de Stalin quien reconoció en un libro sobre este tema que el lenguaje revolucionario no cambiaba la sociedad.

Sin embargo, la presidenta del Parlamento, María del Mar Moreno, ha declarado la guerra al lenguaje no sexista, para lo que ha creado un grupo de trabajo para elaborar un manual y consultado a la Real Academia Española (RAE). Pero no fueron muy de su agrado sus recomendaciones.

Por ello, Moreno se refirió a esta cuestión en su discurso ante la Cámara el Día de Andalucía, donde lamentó que la igualdad «no ilumina» lengua y se mostró partidaria de contribuir a la erradicación del sexismo en el lenguaje, como un paso más para la igualdad de hombres y mujeres, esto es, el cambio social. También habló de la RAE, para cuestionar su legitimidad en este tema, con el argumento de que no era una institución paritaria.

Entre las recomendaciones de la RAE, estaban no confundir el género de las palabras con el sexo y no ir contra el principio de economía lingüística, optando por dejar de lado el uso genérico del masculino en favor de duplicidades como «consejero, consejera».

El catedrático Manuel Ariza insistía ayer en que no se debe caer en esta confusión, al advertir que «todas las palabras tienen género y sólo algunas tiene, por así llamarlo, sexo, como el sol y la luna». Y añadió que la lengua tiene elementos gramaticales como el plural y el femenino que son términos excluyentes, frente al singular y el masculino que son términos incluyentes.

«Cuando decimos que el perro es el mejor amigo del hombre, eso incluye a perros y perras. Si dijéramos que las perras son las mejores amigas del hombre, dejaríamos fuera a los perros». «Confusiones» de género y sexo como ésta son las que, en su opinión, llevan a la duplicación de palabras que van contra el principio de economía del lenguaje y a «aberraciones» como la que protagonizó diputada Carmen Romero cuando saludó a un auditorio como «jóvenes y jóvenas».

Por ello, afirma que el lenguaje «refleja una mentalidad social» y que sus usos cambian con la evolución de la sociedad, por lo que recomendó a Moreno que leyera el libro de Stalin. Como ejemplo, puso la palabra «soltera», peyorativa hace años frente a la positiva «soltero», pero que dejó de serlo desde que se asimiló la incorporación de la mujer al mercado laboral.

Tendencia al eufemismo

Reconoce que sigue habiendo «reflejos machistas» en las expresiones, como «cojonudo» frente a «coñazo», cuyos significados responden a la valoración que la comunidad hace de esas expresiones, pero «son los propios individuos los que deben decidir si la usan o no» por las connotaciones que conllevan. También recuerda que en el diccionario hay conceptos que habría revisar, como «Dios» que en singular es nombre propio, y en plural se escribe con minúscula, lo que tiene claras connotaciones católicas.

Ariza advierte de una cierta tendencia al «eufemismo», a lo políticamente correcto, por parte de muchos políticos, que se manifiesta, ironiza, en el hecho de que «ya no hay basura, sino residuos sólidos urbanos».

Tachó de «disparate» las críticas de Moreno a la RAE en el tema del lenguaje sexista, por no considerarla una institución paritaria y rechazó la imposición de porcentajes de mujeres en las empresas o en los departamentos universitarios. Y añadió: «En mi departamento hay muchas más mujeres que hombres. Entonces, ¿no contrato más mujeres para que sea paritario?»

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