Noticias del español

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Alexis Márquez Rodríguez

Tal Cual, Venezuela 

Martes, 7 de febrero del 2012

CON LA LENGUA: ORACIÓN SIMPLE Y ORACIÓN COMPUESTA (3)


Hemos visto que cuando hablamos y escribimos lo hacemos mediante las oraciones compuestas, que son, en principio, una  combinación de oraciones simples. También que esa combinación de oraciones simples se hace de dos maneras: la coordinación y la subordinación. La coordinación, a su vez, puede ser por yuxtaposición, que es la simple colocación de unas oraciones al lado de las otras, sin elementos de enlace entre ellas, y la coordinación conjuntiva, en la cual las oraciones simples se enlazan  y relacionan mediante las conjunciones. 


Según las conjunciones que usemos en la coordinación esta puede ser de  varios tipos. Tenemos, por ejemplo, la coordinación adversativa. En esta se  combinan oraciones simples opuestas entre sí. Generalmente la segunda  oración es contraria a la primera: «Fulana es bonita, pero no es  elegante». Aquí la condición de «no ser elegante» del sujeto  (Fulanita) se opone a su condición de «bonita».

Igual ocurre en «Salimos temprano, mas llegamos tarde por lo lento del tráfico». La conjunción adversativa «mas» es equivalente a «pero», y  solemos usarla para no repetir esta.

También es equivalente a «pero» la conjunción «empero»,  y por lo general se puede usar esta para no tener que repetir «pero».  Igualmente es posible que empleemos «empero» para darle a la frase cierto tono culto o elegante.

En «Yo no solo quiero que te vayas, sino también que no vuelvas», la  segunda oración, «que no vuelvas», es opuesta a la primera, y la oposición está expresa en la conjunción «sino». Obsérvese que esta conjunción está en relación directa con el adverbio de modo «también».

Otra conjunción adversativa es «sin embargo»: «Habíamos decidido ir a la  fiesta; sin embargo, a última hora no pudimos». Obsérvese que la segunda oración, «a última hora no pudimos», es contraria a la primera, «Habíamos decidido ir a la fiesta», y que la oposición está explícita en la conjunción «sin embargo». En este caso es imprescindible una breve pausa entre las dos oraciones,  inmediatamente antes de la conjunción. En la lengua escrita esa pausa puede ser  señalada por un «punto y coma», o por un «punto y seguido», a gusto del usuario.

La conjunción «sin embargo» puede ser reemplazada por la locución  conjuntiva «no obstante»: «Habíamos decidido ir a la  fiesta; no obstante, a última hora no pudimos». Pero esta locución puede usarse también en otros casos, sin  que sea sustitutiva de «sin embargo»: «No obstante sus órdenes, el plazo no se  cumplió». Aquí observamos que la locución conjuntiva se emplea en la primera oración, a diferencia de los otros casos, en que la conjunción va en la segunda.

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