Noticias del español

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Alexis Márquez Rodríguez

Tal Cual

Martes, 31 de enero del 2012

CON LA LENGUA: ORACIONES SIMPLES Y ORACIONES COMPUESTAS (2)


Vimos que las oraciones  compuestas se forman mediante la combinación de  dos o más oraciones simples. Esa combinación de oraciones simples para formar  oraciones compuestas se realiza, a su vez, de dos maneras: la coordinación y la subordinación.



 


Cuando se trata de la coordinación, las oraciones simples se combinan, en  primer lugar, mediante la yuxtaposición, es decir, en este caso las oraciones coordinadas van colocadas unas al lado de las otras, sin elementos de enlace o conexión entre ellas. Se trata, pues, de oraciones autónomas, independientes unas de otras. Sin embargo, tal autonomía o  independencia no es absoluta, o lo es sólo desde el punto de vista gramatical, pero desde el punto de vista semántico tales oraciones están relacionadas entre sí, es decir, todas se refieren al mismo asunto. Como puede observarse en el siguiente  ejemplo: «La casa estaba en una colina. Para ir hasta ella había que subir un buen trecho. Por supuesto, uno llegaba un poco cansado. Una vez allí, uno se olvidaba del cansancio. Se podía descansar en los cómodos sillones del recibo». Aquí tenemos  una oración compuesta formada por cinco oraciones coordenadas, las cuales están meramente yuxtapuestas, o sea, colocadas una al lado de la otra, sin elementos de  conexión gramatical entre ellas. Sin embargo, las cinco forman una unidad de pensamiento, porque aunque cada una es autónoma e independiente, en conjunto forman una idea central, fácilmente perceptible.

 

Pero hay otra manera de coordinar oraciones, mediante el uso de  elementos  de enlace o conexión gramatical entre ellas. Estos elementos de enlace o conexión  son principalmente las conjunciones. Se habla, así, de coordinación conjuntiva, para diferenciarla de la coordinación por yuxtaposición. Por ejemplo: «La casa estaba en una colina y para ir hasta ella había que subir un buen trecho, por lo que uno, por supuesto, llegaba un poco cansado. Pero una vez allí, uno se olvidaba del cansancio, porque se podía descansar en los cómodos sillones del recibo». En este segundo  ejemplo vemos la función conectiva de las conjunciones y, pero y porque. La  primera, conjunción copulativa, enlaza las dos primeras oraciones y establece entre ellas una relación de  continuidad; pero, conjunción adversativa, introduce un elemento de contraposición entre las oraciones  que enlaza, y porque, conjunción  causal, señala una relación de causalidad entre las oraciones enlazadas. Algo parecido ocurre con la locución conjuntiva por lo que, la cual enlaza dos oraciones, y al mismo tiempo  introduce entre ellas una relación de causa-efecto. 

 

 

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