Mundial de Fútbol 2026
Las posiciones en el terreno de juego
Son 11 por equipo, y nada más que 11, pero los nombres que reciben son muchos más. En este artículo tratamos de repasar quién es quién en el campo de juego, detallando las muchas formas con las que se suele aludir a cada futbolista (o, coloquialmente, pelotero).
Empezando por el propio equipo, este puede ser once, onceno u oncena (en Chile, Ecuador, Guatemala, México, Perú o Uruguay, entre otros países). También es posible llamar a la selección nacional, en este contexto del Mundial, combinado o, en multitud de lugares, seleccionado.
Las siguientes denominaciones se dividen en dos grupos: el primero incluye las de posiciones concretas, y el segundo, las de distintos jugadores según su modo de juego. Hay que tener en cuenta que algunas de estas palabras se usan solo en ciertos registros, que se pueden consultar pinchando en el enlace de cada una de ellas.
Según la posición
Empezando por quien se sitúa bajo la portería, a este jugador se le llama portero, arquero, golero (aunque esta palabra también se usa con otro sentido futbolístico, como se verá más abajo), marquero (en El Salvador), cancerbero, atajador (como recoge el Diccionario del español de México), golquíper o meta (que también es el nombre de la portería). Asimismo, son varios los sustantivos formados a partir del verbo guardar (guardameta, guardavalla y guardapalos) o cuidar (cuidapalos) usados en referencia al portero.
En general, en la defensa está el zaguero o sencillamente defensa. Para quien juega por las bandas, tenemos el nombre de lateral, aunque suele emplearse para aludir al que tiene funciones defensivas. Por otra parte, el que se ubica en el centro de la defensa es el central.
El defensa lateral que se incorpora al ataque siguiendo su banda es el carrilero.
Quien juega en el centro del campo es el volante, centrocampista, mediocampista o simplemente medio. El jugador del medio campo que tiene sobre todo tareas defensivas se conoce con el anglicismo stopper, para el que el Diccionario panhispánico de dudas da algunas alternativas, como las mencionadas anteriormente, a las que se les añade defensivo o de contención (volante defensivo / de contención …) o el término pivote. El enganche es el que enlaza a los demás jugadores desde el medio del campo.
Se usa mediapunta para el jugador que se sitúa entre el centro y la delantera. Y será un todocampista el jugador del centro del campo que también baja a defender y sube a atacar.
En la línea delantera está el delantero o puntero. Este último sustantivo sirve también para el delantero que juega en alguno de los laterales, al que también se refieren las voces extremo, alero, izquierdo —en Bolivia, para quien se ocupa de la parte izquierda— o ala. Entre todos estos jugadores se sitúa el delantero centro, ariete, centrodelantero o punta. Y aquel que dirige el ataque es el armador, según el Diccionario del español del Uruguay, de la Academia Nacional de Letras de Uruguay.
Según el modo de juego
En Costa Rica y Honduras, si alguien es un mal portero, dirán que es un pascón.
Quien mete goles es un goleador, golero (en Ecuador y Paraguay, además del sentido referido al portero), pichichi (en España), artillero o, en Ecuador, misilero.
En caso de que sea especialista en el regate, lo podremos llamar regateador, driblador o dribleador. También se le conoce como gambeteador o gambetero (derivados de gambeta) y, en Bolivia, como cachañador o cachañero (por hacer cachañas).
Suele actuar como centrocampista el jugador de gran capacidad física, que abarca mucho campo en su juego. Es el pulmón.
Hay voces que apuntan a rasgos negativos de los jugadores, como comilón, en referencia al que es individualista en las jugadas (también chupón ; amarrabola, en Perú, según el Diccionario de peruanismos en línea, y morfón, en Argentina y Uruguay), o patadura, que es aquel cuyos movimientos son torpes.
No da todo de sí el pecho frío (según lo llaman en lugares como Perú o Argentina), esto es, el jugador que no usa toda su fuerza ni potencia sus capacidades.
En El Salvador, llaman leñatero al jugador que frecuentemente golpea al rival; por su parte, hachero es quien golpea al oponente, pero también tiene un juego brusco, y leñero, quien realiza un juego duro. En general, un jugador violento en su juego, según la tendencia que tiene, es un ferretero o fierrero en Uruguay. Si, además, es poco técnico, es un chacrero, para los peruanos y bolivianos. Y el que propina muchas patadas es, en Chile, un chuletero. Al hacer esto, posiblemente se cometa una infracción; se denomina faulero al que acumula muchas por entradas duras sobre el rival. Si las faltas son violentas y malintencionadas, en Perú se le dirá machetero.
En cambio, son positivas las voces pegador, pues alude al jugador que golpea fuerte el balón, y pateador, que se refiere a quien además lo hace bien. La defensa rival teme al rompedor, pues la descoloca y supera con frecuencia. Y quien realiza un marcaje estricto o férreo al rival es en algunos países un estampilla.