Recorres las calles de tu ciudad un sábado por la mañana. Has salido a dar un paseo y aprovechas para comprar algo de desayuno. Todo está en calma, pero, de repente, un olor peculiar consigue captar tu atención y terminas en la puerta de una panadería donde pueden leerse estas palabras: «Pan recién hecho».

El 63 % se decantó por hornada, mientras que el 37 % restante votó horneada

Obviamente, lo siguiente que haría cualquier persona sería entrar y comprar una hogaza, pero preferimos dejar aquí la historia y aprovechar la atención conseguida para exponer en este artículo los resultados de la última encuesta que hicimos en nuestras redes sociales (XFacebook e Instagram). A propósito del pan, quisimos saber qué término era más habitual entre las personas que nos siguen para aludir a esa tanda de hogazas o barras que se cocinan a la vez. Las dos opciones que propusimos fueron hornada, que recibió el 63 % de los votos, y horneada, con el 37 %. 

Este es otro de los casos en los que añadir una vocal no hace que una palabra sea inadecuada, sino que simplemente crea una variante que puede tener otra distribución geográfica, pues horneada es más habitual en el español americano que en el europeo. El diccionario académico recoge ambas grafías con el sentido de ‘cantidad o porción de pan, pasteles u otras cosas que se cuece de una vez en el horno’. Así, al igual que ocurría con hornearhornar (y con otros verbos que ya mencionamos en el artículo dedicado a estas expresiones), ambas son voces válidas. 

Aunque no sea posible regalar un pan a todos los que se animaron a responder, sí nos gustaría darles las gracias por ayudarnos a conocer mejor la variedad léxica de nuestro idioma.