Aclaramos, como de costumbre, que la inclusión de estas palabras y giros no implica necesariamente una aceptación o una censura.

⇒ En informática se emplea con frecuencia el verbo resetear para el reinicio de algún dispositivo. De ahí ha salido a otros ámbitos para expresar la idea de volver a empezar desde cero alguna tarea, proyecto o actividad, descartando todo el trabajo previo, aunque normalmente se pueda decir reiniciar sin problemas.

⇒ Bolsonaro vuelve a calificar la covid-19 como gripecita. La forma española es una voz bien formada a partir de gripe y el sufijo -ita, con el añadido de lo que se conoce como un interfijo y que puede adoptar varias formas, pero que en los diminutivos siempre tiene la letra c o la z (por lo que no debería ser gripesita).

⇒ En algunos sitios llaman cazavirus a las personas que se encargan de desinfectar los espacios públicos o privados para evitar la propagación de la covid.

⇒ Tocarle las narices a alguien es molestarlo o fastidiarlo. Una variante menos exquisita es tocar las pelotas, aunque las hay aún menos refinadas. De aquí que se llame tocapelotas a las personas que tienen por costumbre ir fastidiando, sobre todo poniendo pegas a todo o contradiciendo constantemente a los demás. Nada impide decir tocanarices, aunque se usa mucho menos.

⇒ Muchas ciudades han aprovechado la pandemia para promover la ecomovilidad, en particular con el acondicionamiento de vías y rutas reservadas para las bicicletas que reciben nombres como bicisendas, ciclovías, carriles bici, ciclorrutas, etc., según el lugar.

⇒ Si alguien está en el downtown de una ciudad, simplemente está en el centro.

⇒ Con los exámenes llegan los copieteos. El correspondiente verbo copietear está recogido en el diccionario académico con el sentido de ‘copiar’, sin más, pero lo importante aquí no es la definición en sí, sino las marcas de uso, que a menudo se pasan por alto y que pueden ser igual de importantes. Aquí son «despect. coloq.», es decir, despectivo y coloquial.