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| Gina Baldivieso (Agencia EFE)

«Qullqicha ñuqa ima», la edición en quechua de «Platero y yo» llega a Bolivia

La emblemática historia del burrito Platero narrada por el poeta español Juan Ramón Jiménez llegará a las escuelas bolivianas en una edición bilingüe que incluye una versión en español y otra en la lengua indígena quechua.

Se trata de Qullqicha ñuqa ima, la edición de Platero y yo traducida al quechua dentro de un proyecto impulsado por Alfonso Bilbao, un médico boliviano que vive desde hace 27 años en Huelva, la cuna del Premio Nobel de Literatura.

Foto: ©Archivo Efe/Martin Alipaz

La diputada de Huelva Laura Martín y el médico boliviano Alfonso Bilbao presentan el libro «Qullqicha ñuqa ima», la edición de «Platero y yo» traducida al quechua en La Paz (Bolivia). Foto: ©Archivo Efe/Martin Alipaz

La edición bilingüe, presentada en octubre pasado en España, fue llevada esta semana por Bilbao y la diputada de Huelva Laura Martín a las ciudades bolivianas de La Paz y Cochabamba, esta última con una elevada población dequechuahablantes.

En una entrevista con Efe, Bilbao señaló que en esta ocasión trajo 1.400 libros que se distribuirán gratuitamente en instituciones educativas en las regiones quechuahablantes de Cochabamba, Chuquisaca y Potosí.

«No son muchos ejemplares, pero vamos a intentar que lleguen a la mayor parte posible de instituciones educativas, colegios, escuelas, universidades, bibliotecas públicas», señaló Bilbao.

Algunas copias fueron entregadas a la Gobernación y la Alcaldía de Cochabamba para su distribución en esa región, y otras se repartirán en La Paz por ser la sede del Gobierno boliviano, aunque su población indígena es mayormente aimara.

La traducción estuvo a cargo del también boliviano Tito Tórrez Fernández, «un magnífico profesor lingüista» experto enquechua.

El libro incluye la versión en español de la edición centenario de Platero y yo, la traducción de la obra al quechua y un audiolibro leído en ese idioma nativo, hablado por entre siete y diez millones de personas, sobre todo en Bolivia, Ecuador y Perú.

La etnia quechua es la de mayor presencia en Bolivia, con 1 281 116 personas, según datos del censo de población de 2012.

La idea de traducir la historia de Platero al quechua surgió en 2006, durante una «reunión de amigos en Bolivia», en la cual Bilbao vio que había «una especie de renacimiento de todo lo que son las culturas originarias, las costumbres, los usos y las lenguas de los pueblos indígenas» de su país natal.

«Pensábamos que se podía hacer algunas cosas, no necesariamente esperar siempre la acción del Gobierno sino que los ciudadanos podíamos también implicarnos en que este cambio podía hacerse de forma paulatina y fortalecer a estas culturas», señaló.

Platero y yo fue la elegida para el proyecto por diversas razones, la más importante porque se apuntó a iniciar la «andadura de traducir obras a los idiomas originarios con una obra que fuera no solamente emblemática, sino de carácter universal», dijo Bilbao.

Otro motivo fue que el libro de Jiménez (1881-1958) ha servido «desde hace muchas décadas» a los niños españoles en sus primeras lecturas «por la belleza de la escritura, por la nobleza que hay en la obra, por el amor a la naturaleza y a los animales».

«Traducir esto a los idiomas originarios también traduce valores universales y para nosotros eso era de primerísima importancia», señaló el boliviano.

Para Martín, la importancia de Platero y yo radica en que se trata de una obra que tiene 102 años de vida y aún así es «más actual que nunca y ahora comienza también a latir en quechua».

«Hablar de Juan Ramón Jiménez y de Platero es hablar de la naturaleza, de la vida, de la alegría, de la muerte, de los niños, del amor a los animales. Es hablar de la luz, es hablar de Moguer, su pueblo, y es hablar de Huelva, mi ciudad», señaló.

Al vivir en Huelva, Bilbao logró acercarse a instituciones como la Fundación Juan Ramón Jiménez, la Casa Museo Zenobia – Juan Ramón Jiménez, la diputación provincial, la Universidad de Huelva y la Universidad Internacional de Andalucía para que cooperasen en la financiación del proyecto.

Según Bilbao, la inclusión del audiolibro en la edición bilingüe tiene una «vocación didáctica» para quienes quieran iniciarse en el aprendizaje del quechua, ya que «podrán leerlo, comprobar el significado a través de su versión en español y disfrutar de la fonética del idioma» a través del audio.

Otro objetivo de la iniciativa es despertar el interés de la gente en proyectos de este tipo para que se realicen cada vez más ediciones de otras obras literarias en idiomas nativos, «ya sea desde el Gobierno, las instituciones privadas o desde iniciativas ciudadanas», indicó Bilbao.

Aunque Qullqicha ñuqa ima fue presentado en Perú a las pocas semanas de su debut en España, Bilbao espera hacer un relanzamiento de la obra en la Feria del Libro de Lima en junio para una mayor difusión, y también la llevará a Ecuador próximamente.

El boliviano espera realizar en el futuro nuevos proyectos similares con otras obras literarias, españolas y latinoamericanas, y en otras lenguas nativas, no solamente bolivianas.

 

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