Noticias del español

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| Jaime Marín
Artículo aparecido en el número 32 (octubre-noviembre 2006) de la revista Idiomas y Comunicación, de Buenos Aires

IDIOMA CON SELLO DE GARANTÍA

Si todos los productos ofrecen garantía de funcionamiento y la posibilidad de devolución en caso de falla, si cada vez más empresas se encuadran en las normas ISO de calidad, ¿por qué no esperar que algún día suceda lo mismo con el idioma, que al fin de cuentas —como el agua, la luz y las cloacas— es un servicio público esencial?


Ya no es utópico pensar en esto. El cable nos informa que una auditoría lingüística realizada por Fundéu durante una semana en los noticieros transmitidos por Televisión Española (TVE) permitió constatar una «mejora» en el español utilizado por los profesionales del canal. «El lenguaje —explica el informe— se ajusta a una norma culta y de fácil comprensión para el espectador», aunque añade que «se pueden detectar algunos fallos que conviene evitar», la mayor parte de ellos corresponde a errores léxicos, el uso del leísmo (el empleo demasiado frecuente de le como complemento directo), omisión de artículos o faltas de concordancia, etc.

Cuando hace algunos meses visitó Buenos Aires el lexicógrafo catalán Alberto Gómez Font —que dirigió el Departamento de Español Urgente de la agencia Efe durante muchos años— nos adelantó que la Fundación del Español Urgente (Fundéu), de la cual es coordinador general, ofrecía a los medios dicho servicio de control de calidad idiomática. Por entonces ya se habían anotado, además de la agencia Efe, el canal Telecinco y la CNN en Español, y también empresas y hasta un ministerio, para la redacción de sus memorias, la confección de manuales de estilo, etc. Una o dos veces al año realizarían auditarías idiomáticas y se les otorgaría una suerte de sello de calidad.

Para bien del idioma y de la cultura, el proyecto camina. La verificación del buen uso del idioma en los medios es muy necesaria. La mayoría de la gente no tiene una seguridad absoluta en el uso de nuestra lengua y toma como modelo de prestigio o ejemplo el español que oye en la televisión o en la radio, que ve escrito en los diarios o las revistas porque supone que quienes allí trabajan están preparados. Lo cual, por lo que oímos, es más bien lo contrario.

La experiencia de Fundéu, especialmente en los medios de prensa, debería servir de modelo. En TVE hasta la fecha se han elaborado cinco informes, dice ahora un muy entusiasmado Gómez Font: «Es reconfortante comprobar que valoran nuestro trabajo. Tras una época de vacío, la dirección de los servicios informativos ha mostrado gran interés en atender las sugerencias».

Nadie fue sancionado, apercibido o advertido; simplemente se analizó el «producto». En este caso, el producto esencial en el trabajo del comunicador.

En la Argentina, las políticas de Estado que faltan en materia idiomática, bien podrían empezar por una auditoría sobre el uso del español en la televisión y la radio estatales. Para dar el ejemplo. ¿Por qué no?

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