Noticias del español

| Mar Abad (Yorokobu, España)

¿Es la lengua un asunto de los hablantes o de los académicos?

Desde hace siglos muchos piensan que unos sabios tienen que poner orden en la lengua para que la población hable con propiedad. Hoy esa idea ha saltado por los aires.

[…]

Los normativistas, a los que correspondería seguir al catedrático, piensan que un grupo de señores deben diseñar el idioma desde sus sillones de fieltro para que el pueblo secuaz aprenda a hablar debidamente. Los descriptivistas, partidarios de Vesalio, creen que el lenguaje es un organismo vivo, como una luciérnaga o un pimpollo, a los que hay que acercarse desde la humildad del observador que sólo intenta comprenderlo y admirarlo.

Durante siglos las élites culturales han tratado la lengua como una posesión que había que preservar para que las clases populares no la corrompieran a lengüetazos. «La aproximación normativista considera que el lenguaje se construye desde arriba hacia abajo y que hay un uso bueno y uno malo. El correcto es el que sigue las normas impuestas por los que se consideran la autoridad lingüística», explica Álvarez Mellado en un café literario de Madrid. «Así nos lo enseñaron en el colegio. Pero podemos preguntarnos quién dictamina esas normas y con qué criterios».

[…]

Leer más en yorokobu.es.

¡Hola!

¿Has buscado tu consulta?

Si no la encuentras, rellena nuestro formulario: