Noticias del español

| María Luisa García Moreno (Pionero, Cuba, noviembre, 2013)

Del idioma: Papaloteando (I)

Empinar papalotes ha sido desde siempre uno de los pasatiempos más favorecidos en Cu­ba por la chiquillería; aunque hay que reconocer que el tendido de los cables eléctricos y telefónicos afectó su popularidad, pues obligó a buscar las azoteas lo que dio lugar a numerosos accidentes. Para disfrutar de este juego, por razones de seguridad, hay que buscar espacios abiertos y poco poblados.

¿Cómo se empina el papalote? 
—¡Dándole vuelta al monigote!

La voz caribe chichigua parece no haber sido muy usada en esa acepción por los indígenas indocubanos. En ella se aprecia influencia de algunás etnias de esclavos africanos, para quienes chechawa o chechegua es «golondrina». El término papalote procede del náhuatl papalotl, «mariposa». Es sinónimo de cometa, del griego komee, «cabellera». Da nombre al juguete formado por una armazón ligera cubierta de papel o tela, que se eleva en el aire sostenido por una cuerda.

Recibe numerosos nombres en diferentes lugares de América y del mundo, por ejemplo, barrilete, en Argentina, Colombia, El Salvador, Guatemala, Honduras y Nicaragua; chichigua, en República Dominicana; chiringa, en Puerto Rico y Cuba; cometa, en Colombia, Ecuador, Panamá, Perú, Nicaragua, Uruguay y en el estado de Táchira, Venezuela y, a veces, en México y Chile; lechuza, en Nicaragua; pandorga, en Paraguay, varias provincias argentinas, departamentos uruguayos y estados brasileños; papagayo —del portugués papagaio, «cometa» y originalmente «pájaro papagayo»—, en Venezuela y varios estados mexicanos; papalote, en Costa Rica, Cuba y México; papelote, en Honduras; petaca, en Zulia, Venezuela; pizcucha, en El Salvador; zamura, en Venezuela; volador, en Bolivia y algunos estados de Venezuela; volantín en Chile y zonas de Bolivia, Argentina, Venezuela y Puerto Rico; pipa y papagaio, en Brasil.

También en España se le dan variadas denominaciones: abilucho, «cometa pequeña», en Murcia y Alicante; barrilete, en Cádiz; cachirulo, biloncha o milocha, en Valencia; estel, en Cataluña e Islas Baleares —también miloca y milotxa—; milorcha, en Aragón; pandero en Cádiz y Sevilla; pandorga, en Cádiz y Huelva; papaventos, en Galicia; sierpe, en el Principado de Asturias.

En francés se le llama cerf-volant, «ciervo volador», nombre que proviene de la antigua lengua de Oc, sèrp-volante, por las largas colas que ondean al viento; en inglés, kites; en alemán, drachen, «dragón»; en italiano, aquilones.

Una expresión coloquial como «irse (vete) a empinar papalotes», que equivale a «despedir a alguien con aspereza, enojo o sin miramientos», se usa aún con relativa frecuencia en Cuba.

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