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| Marcos Antonio Ramos (Agencia EFEUSA)

Bruno Rosario: la lucha por nuestro idioma

TRIBUNA ABIERTA
La batalla que se libra entre partidarios y adversarios de la reforma de inmigración en Estados Unidos merece toda la atención de los «hispanounidenses» y sus amigos que defienden a los indocumentados. Además de ese tema de actualidad, hace mucho tiempo que algunos han escogido la lucha por el idioma, parte fundamental de la defensa de la identidad.

El futuro del español como el segundo lenguaje en importancia en Estados Unidos ha sido la gran preocupación de la Academia Norteamericana de la Lengua Española (ANLE) Correspondiente de la Real Academia Española (RAE).

El reciente congreso de ANLE, celebrado en Washington, demostró hasta qué punto los académicos y colaboradores de la Academia alientan a los «hispanounidenses» en la tarea de mantener la pureza del idioma en las tierras del Septentrión.

La cada día mayor población de origen dominicano contribuye a esa lucha con comunicadores, literatos y profesores con origen en este país que se han comprometido con la defensa de su idioma.

Desde Santo Domingo nos llega ahora El lenguaje del buen decir: consultas y entrevistas lingüísticas y literarias, del director de la Academia Dominicana de la Lengua y Miembro Correspondiente de las academias Española, Norteamericana, Puertorriqueña y Filipina, Bruno Rosario Candelier, lo cual constituye una buena noticia para los que hablamos español en Norteamérica y no sólo para los dominicanos en su propio territorio.

El interés de Rosario Candelier por ayudar a los que nos mantenemos fieles a la lengua de Cervantes en Estados Unidos fue demostrado con su reciente visita a este país para presentar, junto con los académicos María José Rincón y Roberto Guzmán, el Diccionario del español dominicano. Ahora, con su nuevo libro, patrocinado como el anterior por la Fundación Guzmán Ariza, los hispanohablantes dispondrán de otra arma poderosa para conservar la pureza del idioma.

El notable académico responde infinidad de preguntas y comparte las opiniones e inquietudes de personas realmente preocupadas por expresarse con corrección y elegancia. El editor lo señala claramente: «El lector hallará en esta obra respuestas a preguntas sobre la forma correcta, la expresión adecuada y las recomendaciones pertinentes para hacer de la palabra la base del lenguaje del buen decir».

Rosario Candelier es autor de una vasta obra. Los títulos y sobre todo el contenido de sus numerosos libros revelan cómo ha sido necesario luchar por el español en algunos ambientes. El creador del Movimiento Interiorista ha recibido entre muchos otros galardones, el Premio del Instituto de Cultura Hispánica de Madrid, el Premio Nacional de Literatura y el Premio Nacional de Ensayo de la República Dominicana.

Fue además declarado «Activo Cultural de la Nación» y recibió además en el 2012 la Orden de Duarte, Sánchez y Mella en el Grado de Caballero.

La formación recibida en su país y en España, que culminó con su doctorado de la Universidad Complutense de Madrid y diplomas del Consejo Superior de Investigaciones Científicas y del Instituto de Cultura Hispánica, la ha puesto a la disposición no sólo de sus compatriotas sino también, de manera especial, de los que contra viento y marea defienden el español y la identidad hispana en Norteamérica.

Vivimos días difíciles los «hispanounidenses» y nuestros hermanos recién llegados desde la geografía hispanoamericana. Algunos se enfrentan a la reforma inmigratoria que parece negar o pasar por alto el legado hispano a Norteamérica. La subestimación que prevalece en algunos círculos, complicada con los intereses políticos y electorales, requiere no solo cabildeo y demostraciones de poder numérico y político, sino también demostración de los valores de nuestra cultura.

Como lo proclaman ANLE y academias hermanas como la Dominicana, los que hablamos español en Estados Unidos debemos reconocer que el lenguaje es «la clave del conocimiento». Debemos expresarnos correctamente en inglés, pero también en español. No solo se logra el respeto mediante el voto, como algunos correctamente proclaman, sino también con el buen uso del primer idioma europeo que se habló en Norteamérica, el español.

El lenguaje del buen decir, del doctor Bruno Rosario Candelier, puede ser utilizado con otros trabajos similares para alcanzar el objetivo recién mencionado, a la vez que el ejemplo de este cultísimo y prolífico escritor nos invita a continuar con firmeza y dedicación en la lucha por nuestro idioma, cultura e identidad.

– Marcos Antonio Ramos es miembro de número de la Academia Norteamericana de la Lengua Española.

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