Todas esas listas y muchas más (hasta un total de cien) forman el nuevo libro de la Fundación del Español Urgente (Fundéu), 1001 curiosidades, palabras y expresiones del español, editado por DEBATE.

El auge de los artículos en forma de listas está asociado a internet y a los formatos digitales, en los que ha demostrado ser una fórmula sencilla, amena y capaz de atraer la atención de los lectores. ¿Quién no ha leído alguna vez textos del tipo Siete cosas que debes hacer en…, Doce recetas para el nuevo año o Diez planes perfectos para hacer con amigos en septiembre?

Tanto, que ha dado lugar al neologismo inglés listicle (de list y article), que en español puede adaptarse sin problema como listículo (de lista y artículo).

La Fundéu, promovida por la Agencia EFE y que tiene como principal objetivo impulsar el buen uso del español en los medios de comunicación, empezó hace ya tiempo a publicar artículos con ese formato en su blog sobre el idioma («10 palabras que están cambiando nuestro mundo», «10 bulos lingüísticos que conviene desterrar», «10 normas lingüísticas que sabemos que no gustan»…).

Ahora ha creado y reunido un total de cien listículos que abarcan aspectos muy diversos del español: muchos de ellos están relacionados con el léxico («10 extranjerismos intraducibles -o casi-, «10 palabras que cambian de significado según su género», «10 palabras caníbales que arrasan en su entorno»…), pero también con la gramática («10 concordancias que dan mucho que pensar»), la ortografía («10 puntualizaciones sobre el punto», «10 consejos para usar las comillas») y hasta con la música («10 errores lingüísticos en canciones»), el medioambiente («10 expresiones relacionadas con la crisis climática») o los insultos («10 palabras con las que insultarnos y sus múltiples sinónimos»).

El poder persuasivo de las listas

Como señala el periodista Mario Tascón en el prólogo de la obra, a la que define como «un catálogo algo azaroso y desordenado de listículos», «en un mundo caótico y volátil, como el que nos rodea, las listas sirven para hacer comprensible lo infinito y crear un orden. Son, al fin y al cabo, un intento de organizar lo incomprensible». Ahí reside, señala, el poder persuasivo de las listas y listículos, que no es ni mucho menos nuevo.

En el mismo prólogo se recuerda que «no en vano el propio Dios nos entregó la que quizás sea una de las listas más famosas con sus mandamientos». O, en un ejemplo histórico, aunque más de andar por casa, se mencionan las antiguas declaraciones de los escribas egipcios que listaban lo que contenían los graneros reales, pero también de los motivos por los que algunos trabajadores del valle de los Reyes, en el 1250 a. C., no habían acudido a su puesto, entre ellos que ese día estaban fabricando cerveza o recogiendo piedra para el escriba.

Este formato de listas, que ha vivido un nuevo auge con la escritura en internet y se ha convertido en un imprescindible en los medios digitales, es el que ahora la Fundación del Español Urgente adopta para recopilar un millar de curiosidades, palabras y expresiones del español.

«Nuestro trabajo diario es emitir recomendaciones sobre el buen uso del español en los medios y responder a las muchas preguntas sobre el idioma que nos hacen cada día nuestros seguidores en las redes sociales, la web, el correo electrónico…», recuerda el director de la Fundéu, Javier Lascuráin, en declaraciones a EFE.

«En medio de esa tarea con el español más actual surgen a menudo multitud de curiosidades que ahora hemos decidido reunir en un libro que puede leerse de forma aleatoria y siempre amena y divertida», y que ofrece un contenido que interesará a los apasionados del idioma, pero también a cualquier hablante, que se sorprenderá con la riqueza y la variedad de nuestra lengua, señala Lascuráin.

Para el director de la Fundación, ese tono distendido no es en absoluto incompatible con el rigor del contenido; de hecho, se trata de «las dos marcas de la casa» del trabajo diario de la Fundación a lo largo de sus quince años de historia.

La última palabra

La obra anuncia desde su título 1001 curiosidades, palabras y expresiones del español y, sin embargo, ofrece cien listas de diez elementos cada una, esto es, 1000 asuntos.

Lascuráin explica esa diferencia: «Nos gustaba la idea de mantener el número 1001, por sus resonancias literarias y hasta fantásticas. Además, eso nos permitía añadir un elemento más fuera de las cien listas».

«Aunque a alguien pueda parecerle que es destripar el final del libro (mejor que hacer spoiler), hemos decidido incluir una última palabra, la 1001, y que no seamos nosotros quienes la decidamos, sino cada lector», señala. «Queremos que en este libro, como pasa en el mundo de la lengua en general, la última palabra la tenga cada hablante».