Pueden ser nuevas, curiosas, recuperadas, dudosas…, y el propósito es simplemente ir recopilándolas, sin que ello implique necesariamente una aceptación o una censura.

⇒ Cuando llegan periodos festivos que se encadenan con fines de semana, en algunos países se recurre al término puentazo. El sufijo -⁠azo tiene aquí valor aumentativo para enfatizar la acumulación excepcional de días libres.

⇒ En economía y finanzas, prorriesgo (escrito a veces impropiamente proriesgo) se combina con sustantivos como posición, estrategia, activo o perfil para aludir a la táctica de asumir un elevado nivel de riesgo con el fin de obtener mayores beneficios, frente a opciones más conservadoras. Ese matiz favorable viene expresado por el prefijo pro⁠-, sumamente productivo.

⇒ Aunque oralmente pueda parecer que están enfadados, las especialidades y productos culinarios enhojados, como se aprecia en su forma escrita, son aquellos que se preparan envueltos en hojas, usualmente de maíz o de plátano.

⇒ En el ámbito laboral y administrativo, una encargaduría es el reemplazo temporal del titular de un cargo por un empleado de menor responsabilidad, que ejerce su función de manera interina sin que medie un nombramiento definitivo.

⇒ Hace unas semanas se anunció la identificación de un nanomensajero que mantiene las células en funcionamiento. En medicina y biotecnología se está empezando a llamar así a las partículas de tamaño microscópico encargadas de transportar señales o sustancias químicas a sitios específicos del organismo. En su composición interviene el elemento nano-, que se va asentando para expresar una pequeñez mayor que micro-.

⇒ Las crónicas de verano de la Argentina y el Uruguay mencionan con frecuencia las heladeritas. Se trata de un diminutivo lexicalizado que, más allá de indicar tamaño, alude a heladeras o neveras portátiles o recipientes que mantienen el frío. Con esta formación se evita la ambigüedad con el electrodoméstico de mayor tamaño.

Ver también

Anterior: vagonero, planeta errante, evitativo