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Agencia EFE

Investigadores del I3A lideran un proyecto para superar barreras lingüísticas en la ciencia

Un grupo de investigadores del Instituto de Investigación en Ingeniería de Aragón (I3A) lidera el proyecto europeo CLASiK (Acceso Multilingüe al Conocimiento Científico), una iniciativa internacional diseñada para superar las barreras lingüísticas que fragmentan la investigación global.

Aunque el inglés es la lengua predominante en la ciencia, mucha información valiosa se publica únicamente en idiomas locales, lo que crea «islas de conocimiento» que resultan inaccesibles para quienes no dominan esas lenguas.

Partiendo de esta idea arranca este proyecto europeo cuyo objetivo es permitir que cualquier persona, desde grupos de investigación hasta la sociedad en general, pueda buscar, leer e interactuar con datos y documentos científicos complejos utilizando su propia lengua.

Para conseguirlo, crearán puentes entre idiomas que permitan traducir la información de manera precisa y lo harán con inteligencia artificial neurosimbólica, combinando modelos de lenguaje y grafos de conocimiento, como ha informado este lunes la Universidad de Zaragoza.

Esta tecnología se pondrá a prueba inicialmente en el campo de la climatología, para que expertos de diferentes países compartan y comprendan datos críticos sobre eventos extremos como sequías, inundaciones u olas de calor, sin importar el idioma original de dicha información.

CLASiK es un proyecto europeo a tres años del programa CHIST-ERA, coordinado por Jorge Gracia, investigador del I3A, en un consorcio del que forman parte la Universidad de Zaragoza, las universidades de Grenoble-Alpes (Francia) y Tartu (Estonia) y el Instituto Pirenaico de Ecología-CSIC.

El punto de partida es abrir la puerta al conocimiento independientemente del idioma que se utilice. «A pesar de que el inglés se ha adoptado como lengua franca en casi todas las disciplinas científicas, existe una notable cantidad de producción científica en otros idiomas, por ejemplo, en biomedicina en francés o en ecología en español. Su uso permite la inclusión de diversas perspectivas culturales y epistemológicas, lo que enriquece el proceso de generación de conocimiento», explica Jorge Gracia.

Las lenguas locales pueden ofrecer conceptos y formas únicas de comprender los fenómenos naturales que no están en idiomas dominantes como el inglés, cuyo predominio limita la visibilidad de la investigación realizada en otros idiomas, lo que, a su vez, afecta a la colaboración internacional y la difusión de los resultados.

«La falta de recursos para acceder a los resultados científicos en varios idiomas dificulta el acceso al conocimiento global y desincentiva a los autores a publicar en su propio idioma», apunta el investigador del I3A y coordinador de CLASiK.

El objetivo de este proyecto es facilitar el acceso fluido e interoperable a hubs y repositorios de datos científicos y tecnológicos monolingües y multilingües, y los usuarios interesados podrán interactuar con ellos en su propia lengua y acceder a conocimiento expresado en otras lenguas.

Estas técnicas se demostrarán mediante su implementación en el caso de uso de la climatología, en particular al estudio de los fenómenos climáticos extremos. 

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