Aunque parezca mentira, esta sesuda reflexión tiene como origen la pizza que hace unos días nos regalaron nuestros compañeros y vecinos de oficina de EfeAgro, a quienes algún generoso donante les había enviado pizzas, según ellos, «por encima de sus posibilidades».

Cuando entraron por la puerta de la Fundéu con una pizza familiar y abrimos la caja de cartón, se juntaron de golpe nuestro apetito y nuestra pasión por las dudas lingüísticas: ¡qué hambre a estas horas!, ¡qué buena pinta! ¿Cómo demonios se llama ese pequeño soporte de plástico en forma de mesita que evita que la caja se aplaste sobre la pizza?, ¿tiene nombre?

La más extendida parece ser «mesita», aunque muchos recurrís a denominaciones genéricas del tipo «cosa», «coso», «cosito» o «chirimbolo»

Cómo no —y mientras dábamos cuenta del regalo, claro—, decidimos preguntar a nuestros fieles seguidores cómo lo llaman ellos. Jugada perfecta: EfeAgro alegró nuestro estómago y vosotros, con vuestras numerosas respuestas, alimentasteis nuestra hambre de conocimiento y nos disteis, a través de las redes sociales, hasta veintiséis nombres diferentes para algo que, en realidad, no tiene ninguno (¿o los tiene todos?). 

Entre las respuestas que nos hicisteis llegar, muchas nacen de la semejanza con otros objetos: unos ven la forma de una mesita en ese soporte de plástico; otros, un taburetito. Incluso hay quien, por el parecido, ha propuesto revitalizar trébede. Esta voz, aunque ahora no goza de uso por los avances sociales, se encuentra recogida desde 1679 y según el Diccionario académico es un aro o triángulo de hierro con tres pies, que sirve para poner al fuegos sartenes, peroles, etc’. Nueva función, pero similar aspecto.

También parece frecuente la utilización de palabras que designan la función de este objeto. Por un lado, hay quien usa voces como aislante/aislador, separador o tope. Por otro, los compuestos a partir de los verbos guardar y salvar, al igual que ocurre con salvamanteles: guardapizza, salvarrelleno (o el anglicismo equivalente pizza saver); pues, a pesar de las numerosas denominaciones, este soporte tiene solo una función clara: permitir que hasta la última pizza llegue a salvo y que no caiga en manos del cartón.

Y también hay quienes, lejos del principio de la economía del lenguaje y con mucha ironía, apuestan por la máxima especificidad y deciden llamarlo dispositivo de contención estructural protege-alimentos, adorable mesita de plástico en miniatura o enfatizador de pizzas.

De entre todas estas opciones, la más extendida parece ser mesita, que cuenta con el apoyo de algunos trabajadores de este sector, según nos han hecho saber por Twitter.

Sin embargo, muchos de quienes contestaron a la encuesta optaron por denominaciones genéricas, de esas que usamos para todo aquello que no sabemos cómo llamar: chirimbolo, cacharrico, el chisme ese… Y el comodín más repetido de todos —en especial entre nuestros seguidores de Argentina, país pizzero donde los haya— ha sido cosito, esto es, el cosito de la pizza.

Como una duda lingüística casi siempre lleva a otra, nos preguntamos ahora, y os preguntamos a vosotros, qué otras palabras empleáis para referiros a esos objetos que no tienen nombre o sí pero no os viene a la cabeza en un momento dado: ¿chirimbolo, cosa, coso, chisme, cacharro…? A nosotros se nos ocurren muchas, pero las que más nos interesan son los que uséis vosotros. ¡Contadnos! Esperamos vuestras respuestas en las redes sociales con esta etiqueta: #yolollamo.