La Fundación del Español Urgente recuerda que cuando en un escrito intervengan siglas, es necesario desarrollarlas la primera vez que aparezcan, salvo que sean de difusión generalizada (PP) o estén lexicalizadas (opa). Además, el desarrollo de una sigla solo debe tener mayúsculas iniciales cuando se trata de un nombre propio.
En el español actual es frecuente que se formen siglas a partir de los nombres de conceptos, fenómenos, aparatos y enfermedades que son meramente descriptivos y que no se corresponden con una marca u otro nombre propio. Aunque la sigla así formada tiene a menudo sus letras en mayúsculas, el término del que procede se sigue escribiendo con minúsculas, como corresponde por las normas ortográficas generales. En algunos casos, la propia sigla se ha acabado escribiendo con minúsculas, como sida, láser u ovni.
Así, no es correcto escribir «El Producto Interior Bruto (PIB) caerá el 1 % este año», «El hospital contará con un nuevo equipo de Tomografía Axial Computarizada (TAC)» o «Tras el apagón analógico solo se podrá recibir la Televisión Digital Terrestre (TDT)», pues debería haber sido «El producto interior bruto (PIB) caerá el 1 % este año», «El hospital contará con un nuevo equipo de tomografía axial computarizada (TAC)» y «Tras el apagón analógico solo se podrá recibir la televisión digital terrestre (TDT)».
La Fundéu BBVA recuerda que los términos que no son nombres propios no se escriben con mayúsculas iniciales, aunque de ellos se haya formado una sigla.



