La Fundéu advierte un aumento de la utilización de la expresión inglesa low cost.
Con motivo del auge de las compañías aéreas de bajo coste, y en particular de la decisión de Iberia de crear la suya, está proliferando en los medios de comunicación el empleo de la expresión low cost, a veces entrecomillada o en cursiva y otras muchas sin marca alguna que indique que se trata de una expresión ajena al español: «Todos estos aeropuertos tienen la característica común de que en ellos ya operan compañías low cost»; «Unos 180 euros están alcanzando los billetes de ida en las compañías low cost…»; «… si tenemos en cuenta las ventas que se realizan en las compañías "low cost", nuestras estimaciones son…».
Aunque serían más adecuadas traducciones como de precios económicos o de vuelos baratos, el uso ha impuesto, para referirse a estas compañías, la fórmula de bajo coste (o de bajo costo); y puesto que existe esa expresión en español, el empleo de la expresión inglesa no está justificado en textos redactados en nuestro idioma.
Por lo tanto, la Fundéu recomienda la utilización de las expresiones de bajo coste o de bajo costo en lugar de low cost.



